Los norirlandeses acuden a las urnas con la esperanza de encauzar el proceso de paz
Aunque los resultados electorales de las elecciones celebradas ayer en Irlanda del Norte no se conocerán hasta mañana por la tarde, todo parece indicar que los 1,1 millones de norirlandeses han extremado sus posturas políticas al aumentar el voto de los partidos protestantes y católicos más recalcitrantes, lo que podría determinar la supervivencia del propio proceso de paz firmado por las fuerzas más moderadas hace cinco año. Tony Blair indicó que no existe alternativa al Acuerdo de Viernes Santo. Pero si el reverendo Ian Paisley, líder del ortodoxo Partido Unionista Democrático (DUP) logra más votos que el moderado David Trimble, líder del Partido Unionista del Ulster (UUP), su principal objetivo será la renegociación del Acuerdo de Viernes Santo. Y si el Sinn Féin supera en votos al moderado nacionalista SDLP, entonces la situación se hará insostenible, ya que el DUP se niega a negociar con el Sinn Féin. Pero incluso si las urnas dan como vencedor al UUP -las últimas encuestas así lo indicaban- entre sus escaños en la Asamblea autónoma se sentarán seis rebeldes.