Blair no necesitará el permiso del Parlamento para pasar a la acción
El Gobierno británico podrá actuar sin el aval del Parlamento en casos de atentados terroristas o catástrofes naturales, según un proyecto de ley de Contingencia Civil publicado ayer. Esta ley permitirá al Ejecutivo del Reino Unido dictar medidas de emergencia en ciertas situaciones al margen de la Cámara de los Comunes, que las examinaría en el plazo de un mes con carácter retroactivo. Estas medidas podrían ser la restricción de acceso a determinadas zonas, evacuación de áreas afectadas, despliegue de fuerzas armadas, requisa de propiedades, prohibición de reuniones públicas o creación de un tribunal especial para gestionar un desastre. El proyecto legislativo, concebido tras los atentados de 2001 en Estados Unidos, fue mal recibido por parlamentarios y organizaciones defensoras de derechos civiles y la Cámara pidió su revisión. Entre otras cosas, el Ejecutivo tuvo que acotar su definición de «situación de emergencia» para evitar posibles abusos de poder. La primera versión decía que era «un acontecimiento o situación que amenaza la estabilidad administrativa, económica o política» del país, lo que hubiera permitido a un futuro Gobierno declarar estado de emergencia nacional para proteger su propia existencia. La nueva definición señala como situación de emergencia amenazas «al bienestar de la población, el medioambiente o la seguridad del Reino Unido o algún lugar del Reino Unido».