Diario de León
Publicado por
JAVIER FERNÁNDEZ ARRIBAS
León

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LOS RESULTADOS de la visita de una comisión privada de científicos y expertos norteamericanos al complejo nuclear de Yongbyon, en Corea del Norte, pueden desvelar la eficacia de los métodos unilateralistas de persuasión a la fuerza de la administración Bush. La invitación para que esta visita se realizara es la acción más concreta de la influencia que ha podido tener en el dictador norcoreano, King Jong Il, la imagen de un desarrapado Sadam y su dentadura siendo urgada por un médico militar yanqui. El sátrapa oriental es mucho peor que el iraquí porque su pueblo se muere de hambre mientras él se gasta gran parte del presupuesto en fabricar armas cuyas ventas no revierten después en mejorar la calidad de vida de los norcoreanos. Pero se aprovecha de ser el ariete que utiliza el gigante chino, por supuesto en la sombra y sin reconocimiento público, para plantar cara al expansionismo capitalista occidental en el sudeste asiático. Por eso, quizá el impacto de la detención de Sadam y otras circunstancias hayan tenido una buena dosis de persuasión en Pekín. Sin duda, esta iniciativa del empleo de la fuerza para demostrar a los demás quien manda en el mundo tiene unos riesgos muy elevados para la estabilidad y la paz a medio y largo plazo. Sobre todo porque lo que han podido confirmar los expertos norteamericanos es la capacidad del régimen de Pyongyang de disponer y utilizar misiles con cabeza nuclear y con un alcance que vaya más allá de la amenaza regional a Corea del Sur y Japón y pueda llegar incluso a suelo norteamericano. Entonces, el pulso negociador estaría encima de la mesa. Corea pondrá un precio muy alto para renunciar a su programa nuclear. Bush quiere inyectar en la sociedad americana un renovado espíritu de grandeza con la reconquista del espacio sin haber podido ganar todavía la paz en Irak ni en Afganistán ni al terrorismo internacional. Su único objetivo es ganar la reelección para continuar en la Casa Blanca. La duda es clara y preocupante: si la persuasión derivará en una negociación definitiva y estable para todos con la desaparición del «eje del mal» y unas reglas de juego renovadas con la ONU reforzada o sólo será coyuntural y los que hoy dicen plegarse incrementarán pasado mañana las filas del terrorismo internacional con sus armas nucleares.

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