A las órdenes de Ana
La ministra de Exteriores abronca a un contratista iraquí por el mal estado de un hospital financiado por España y achaca al Gobierno provisional el retraso en el traspaso de poder
Llegó, vio y abroncó. La ministra de Asuntos Exteriores, Ana Palacio, demostró ayer en Diwaniya que tiene arrestos. Fue su tercera visita a las tropas españolas destacada en Irak. Llegó para controlar en un viaje rápido pero no relámpago. Porque la ministra cenó con las tropas españolas y también durmió. Pasó la noche en Base España para salir hoy por la mañana rumbo a Bagdad, donde tiene previsto reunirse con el administrador estadounidense para Irak, Paul Bremer, con el actual presidente del Consejo de Gobierno provisional, Adnan Pachachi, y con el ministro de Asuntos Exteriores, Hoshiar Zubair. Ayer, Palacio dejó su impronta. Aseguró ayer que España trabajará con «tenacidad y constancia» para restablecer la seguridad y estabilidad en Irak y lograr la pronta reconstrucción del país, con el objetivo último de que las transferencia de poder se haga «cuanto antes». Palacio hizo estas afirmaciones en el transcurso de una conferencia de prensa celebrada en la Base España y tras visitar el Hospital Materno-infantil de Diwaniya, principal proyecto de la cooperación española en la zona. Pero no se quedó ahí. «La seguridad y la estabilidad son a la reconstrucción lo que los cimientos a un edificio; forman parte del edificio y son parte fundamental porque lo sustentan», subrayó la ministra. Y luego, sobre el proceso de transferencia del poder a los iraquíes, expresó la necesidad de que sea «cuanto antes», precisó que esta celeridad debe, en opinión de España, estar acompañada de la necesaria cautela y no ser una «transferencia arrebatada de competencias» a las autoridades locales y puntualizó: «Son ellos los que han puesto calendario (en referencia al Gobierno provisional iraquí). El objetivo es que el resultado final sea «sólido y no acelerado» para evitar inestabilidad, subrayó la ministra, quien no obstante señaló que «la responsabilidad es de las autoridades iraquíes que son quienes han planteado un calendario». Un hospital enfermo Antes de compartir la cena con los militares españoles, Palacio les agradeció la labor que están realizando por ayudar a devolver al pueblo iraquí el «nivel que le corresponde a este país en la comunidad internacional». ??La ministra había recorrido ya las instalaciones del Hospital Materno-Infantil de Diwaniya para conocer los avances del principal proyecto de cooperación española en la zona y destacó la importancia de la colaboración internacional en la reconstrucción de Irak. El hospital, el segundo en importancia de esta ciudad, tiene «serios problemas» de infraestructura, de filtraciones, así como deficiencias «graves» en el sistema eléctrico y provisión de medicamentos y material médico, informó a Palacio la doctora May Falah, quien acompañó a la ministra en su recorrido. La Agencia Española de Cooperación Internacional destina 1,5 millones de euros a su reforma y otro millón de euros a dotarlo con equipamiento moderno. Otro viaje de inspección En su recorrido por las instalaciones, la ministra tuvo ocasión de charlar con varias madres que acababan de dar a luz y con algunos niños hospitalizados, así como comprobar las deficiencias en materia de equipamiento y medicamentos básicos. También se sorprendió por el estado de la cubierta, que ha provocado graves goteras que llegan a formar charcos en algunas salas del hospital. Fue entonces cuando Palacio se enfrentó verbalmente con un contratista iraquí encargado de la reparación del tejado y, ante sus protestas, le replicó que «lo que no puede ser es que este edificio tenga goteras, eso no es admisible; tenemos la responsabilidad común de que no caiga ni una gota dentro». La ministra expresó su deseo de regresar «dentro de unos meses» para ver que las obras «avanzan con rapidez» y, dentro de un año, «para ver el hospital funcionando a la perfección». Según la ministra, la AECI desarrolla actualmente proyectos de colaboración en Diwaniya y en la localidad cercana de Nayaf por valor de 8 millones de euros, que beneficiarán a 500.000 personas y emplearán a 400. Además del hospital, entre los proyectos también destaca un programa de desarrollo rural integral, valorado en 3,3 millones de euros, que consiste en la recuperación, irrigación y desarrollo de cultivos en unas 600 hectáreas, que se completará con un programa de formación para la comercialización de los productos. Guarderías, colegios y empleo En Nayaf, la AECI desenvuelve un proyecto por valor de 800.000 euros de renovación de un colegio con capacidad para mil alumnos. Además ha repartido material escolar por valor de otros 600.000 euros. En cooperación con la Fundación de Promoción Social de la Cultura, la AECI también invertirá 500.000 euros en equipamiento para un centro para disminuidos físicos y psíquicos, y la construcción de un edificio que albergará una guardería y un orfanato. Otro de los proyectos es el de formación de expertos en gestión de servicios sociales, que tendrá una duración de seis meses y una dotación de 200.000 euros, en previsión de la trasmisión del poder a las autoridades locales prevista para abril. Palacio explicó que el interés de España por esta zona se debe no sólo al hecho de que Base España se encuentre en esta localidad, sino a que se trata de una región «especialmente maltratada por el régimen de Sadm Huseín y donde las carencias son muchas».