Fueron alcanzados por la explosión de un artefacto lanzado desde un edificio en Diwaniya
La resistencia ataca a cinco soldados españoles que volvían a pie a su base
Es el quinto atentado contra las Fuerzas Armadas españolas que colaboran en Irak con la Coalición. El PP cre
Lugar donde fueron atacados los cinco soldados españoles en Diwaniya
Cinco militares españoles, miembros de una patrulla de vigilancia y seguridad de la Brigada Plus Ultra II que regresaba a Base España, en Diwaniya (Irak), resultaron ayer heridos al ser alcanzados por la explosión de un artefacto lanzado desde un edificio. Además, en el ataque un intérprete sufrió traumatismo sonoro. Según informó el Ministerio de Defensa en un comunicado, los cinco militares -un alférez, un sargento, dos cabos y un soldado-, fueron inmediatamente atendidos en el Escalón Médico Avanzado Terrestre de la brigada. Dos tienen pequeñas heridas de metralla y otros dos, traumatismo sonoro. Los cinco militares regresaban a pie a Base España con el apoyo de dos vehículos blindados que les escoltaban cuando fueron alcanzados por un artefacto explosivo lanzado desde un edificio próximo. La policía local detuvo a dos iraquíes sospechosos del ataque. Los cinco militares heridos, que han hablado por teléfono con sus familias, son el alférez José Javier Contreras Navarro (herido de metralla en el muslo derecho, heridas de metralla en mano y pie izquierdo y herida incisa en labio superior), el sargento Sebastián Santisteban Peña Sergio del Cristo (con heridas múltiples de metralla en el muslo izquierdo), el cabo Sergio Ramos Miguel (con herida de metralla en el tercio superior de la pierna izquierda), el cabo César Pérez Gemio (con una erosión en la ceja derecha), el soldado Francisco Galán Estega (con traumatismo sonoro sin heridas) y el intérprete Amar Ibrahim Fata, que sufre traumatismo sonoro sin heridas. Lugar de ataques El de ayer es el quinto ataque en Irak con daños personales para las Fuerzas Armadas españolas. El 22 de enero, en la localidad de Hamsa, resultó herido de gravedad en la cabeza el comandante de la Guardia Civil Gonzalo Pérez García, quien falleció en Madrid trece días después, el 4 de febrero. El 29 de noviembre del 2003, siete agentes del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) fueron asesinados en Latifiya en una emboscada, en la que sobrevivió el agente José Manuel Sánchez Riera, cuando viajaban en dos vehículos todo terreno desde Bagdad a Diwaniya. En el ataque fallecieron Carlos Baró Ollero, José Lucas Egea, Alberto Martínez González, José Merino Olivera, José Carlos Rodríguez Pérez, Alfonso Vega Calvo y Luis Ignacio Zanón Tarazona. Los siete tenían procedencia militar. El 9 de octubre, el también miembro del CNI y sargento primero del Ejército del Aire José Antonio Bernal, fue asesinado por un grupo de desconocidos que le dispararon a quemarropa junto a su domicilio en Bagdad, donde desempeñaba el puesto de agregado de información de la Embajada española. El capitán de navío Manuel Martín Oar, primera víctima española en Irak, murió el 20 de agosto a consecuencia de las heridas que sufrió en el atentado con coche bomba contra la sede de la ONU en Bagdad.