La administración insiste en que sus tropas estarán en el país «el tiempo que sea necesario»

Bush insiste en que saldrá de Irak cuando logre sus objetivos

Líderes políticos advierten que la ocupación debe concluir «lo más pronto posible»

Publicado por
María Peña - washington
León

Creado:

Actualizado:

La administración estadounidense insiste en que sus tropas estarán en Irak «el tiempo que sea necesario», pese a que han muerto más soldados desde que terminaron los combates en mayo de 2003 que durante toda la guerra, y de que Washington no ha definido su estrategia de salida. Según los planes del Gobierno de EE.?UU., el traspaso de poder en Irak está previsto para el próximo 30 de junio, pero líderes políticos, dentro y fuera del Congreso, advierten de que la ocupación estadounidense debe concluir lo más pronto posible para que ésta no sea imán de la desestabilización. Los expertos también tienen en mente las continuas bajas militares estadounidenses, que se han convertido en un asunto altamente politizado de cara a los comicios presidenciales del próximo 2 de noviembre. Según las cifras más recientes del Pentágono, 553 soldados estadounidenses han perecido en el conflicto iraquí - dentro y fuera del campo de batalla-, 415 de ellos desde que EE.?UU. declaró el fin de los principales combates el 1 de mayo de 2003. La entrega del poder en junio no significa el fin inmediato de la presencia militar de EE.?UU. en Irak. El Pentágono prevé reemplazar a los 130.000 que permanecen en suelo iraquí con otros 110.000 soldados. Dentro de ese plan de rotación, el Pentágono está reemplazando a experimentadas unidades del Ejército, en parte, con unidades de infantes de la Marina, de la Reserva y de la Guardia Nacional, entrenadas para misiones muy distintas. La soberanía política en Irak La retirada presenta un dilema para Washington: no puede abandonar a Irak en medio de luchas sectarias entre las minorías étnicas y religiosas, pero también crecen las objeciones de los musulmanes a su presencia militar allí. El presidente George W. Bush, en plena campaña de reelección, apuesta por la soberanía política en Irak, pero no puede ordenar una retirada prematura. Es decir, la presencia militar de EE.?UU. podría ir prolongarse porque la retirada necesariamente va de la mano de que se asiente la seguridad en Irak y, tal y como están las cosas, no puede haber una sin la otra. El reto de EE.?UU. es mantener el justo nivel de tropas para, por ejemplo, lograr el desarme de milicias chiíes y kurdas y de otros grupos irregulares, y fortalecer la seguridad sin causar más «irritaciones», según indica la revista Time. A pocos días del aniversario de la invasión aumentan las críticas de la oposición demócrata y de algunos republicanos por la falta de una estrategia clara para retirarse de esa nación. El legislador republicano Jim Leach (Iowa) considera que, al no comprobarse aún la existencia de armas de destrucción masiva y la presunta complicidad de Irak con los atentados de 2001, la justificación que queda ahora es «la democracia». «Si el asunto es la democracia, se deben realizar pronto las elecciones para reducir drásticamente la presencia de nuestras tropas», dijo Leach, miembro del Comité de Relaciones Internacionales de la Cámara de Representantes. La elección de un nuevo Gobierno podría suceder antes de diciembre de 2005. Pero el senador republicano John McCain (Arizona) señaló que EEUU tiene la responsabilidad de crear un clima de seguridad en Irak y que los planes militares no deben supeditarse a motivaciones políticas. En ese sentido, James Schlesinger, ex secretario de Defensa y de Energía de EEUU, dijo esta semana que este país no puede abandonar Irak en un momento tan clave en el que los propios iraquíes son blanco de una campaña de terrorismo. Como miembro de un grupo que analizó la posguerra en Irak para el Consejo de Relaciones Internacionales, Schlesinger recomendó que EEUU mantenga un compromiso «multimillonario» con la estabilidad y la pacificación de ese país.

Cargando contenidos...