Europa reclama el fin de la violencia en Kosovo y envía a Solana a Pristina
Los gobiernos de la UE condenaron ayer en los términos más firmes los actos de violencia étnica en Kosovo y llamaron a todas las partes a poner fin a la violencia, al tiempo que decidieron enviar mañana a Javier Solana a Pristina. En sus conclusiones, los ministros de Asuntos Exteriores de la UE urgieron a «todos los líderes, en particular a la dirección albanokosovar a asumir la responsabilidad de la situación y garantizar el fin de la violencia mediante sus acciones y palabras». Calificaron los recientes acontecimientos de «un serio retroceso» para Kosovo y dijeron que «las dos partes deben abstenerse de actos provocativos». También subrayaron que los responsables de la violencia «deben ser juzgados» y aseguraron que «las fuerzas extremistas no tienen un papel en el futuro de Kosovo». El Consejo de Ministros de la UE invitó al Alto Representante de la Política Exterior y de Seguridad Común de la UE, Javier Solana, a visitar Kosovo «lo antes posible». Solana se desplazará a Pristina mañana, según indicaron fuentes del Consejo de la UE. Los ministros también condenaron ayer los ataques registrados contra las tropas de la KFOR (fuerza de paz de la Otan en Kosovo), así como contra personal y oficinas de la administración provisional de la ONU, la Unmik, y su representante, Harri Holkeri. El Consejo indicó que «la prioridad es evitar más violencia y pérdida de vidas humanas, restaurar la calma en Kosovo y preservar la estabilidad regional». De acuerdo con los ministros, los líderes de Kosovo «deben ser conscientes de que está en juego su credibilidad, el futuro de Kosovo y su perspectiva europea. Deben actuar en concordancia. La protección de los derechos de los miembros de todas las comunidades es esencial». Los titulares de Exteriores europeos reafirmaron ayer su compromiso con un «Kosovo con futuro estable, democrático, seguro y multiétnico». En una conferencia de prensa, el jefe de la diplomacia francesa, Dominique de Villepin, indicó que la UE debe hacer todo lo posible para evitar que los actos de violencia tan «deplorables» ocurridos en esa provincia separatista serbia vuelvan a reproducirse. «No podemos quedarnos de brazos cruzados», dijo De Villepin, quien recordó que Francia ha enviado unos 500 soldados adicionales a Kosovo para reforzar a la KFOR.