Los ministros de Exteriores de la UE abordan la crisis de los rehenes y la situación de Irak con una posguerra complicada
Berlusconi anuncia que Italia no se va de Irak ni aunque maten a los rehenes
El primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, afirmó ayer tras el asesinato de Fabrizio Quattrocchi, uno de los cuatro guardias de seguridad secuestrados en Irak, que «han acabado con una vida pero no con los valores y empeño para conseguir la paz». Fabrizio Quattrocchi había sido secuestrado junto a otros tres italianos por un grupo que se denominó Brigadas Verdes de Mahoma. Mandaron un vídeo a la cadena Al Yazira en el que grabaron su ejecución con un tiro en la nuca y un mensaje en el que advertían de que matarían al resto de secuestrados si Berlusconi no retiraba las tropas de Irak, pedía excusas a los árabes y liberaba a los musulmanes encarcelados en Italia. La respuesta de Berlusconi fue rápida. El primer ministro reiteró que «no se cederá al chantaje de los terroristas que piden la retirada de las tropas italianas». El presidente de la Cámara de Diputados, Pier Ferdinando Casini, comentó también que «ante la muerte de un rehén italiano, Italia no se puede sentir intimidada y tiene que reaccionar con firmeza». Último intento Italia ha enviado a Bagdad un consejero diplomático, Gianni Castellaneta, para que ontinúe con las negociaciones en Siria e Irán para poder salvar la vida de los otros ciudadanos italianos todavía secuestrados. Los ministros de Asuntos Exteriores de la Unión Europea abordarán hoy en la localidad irlandesa de Tullamore (norte) la situación creada por la crisis de los rehenes en Irak tras el asesinato del ciudadano italiano Fabrizio Quatrocchi, así como la aportación de los europeos a la transferencia de soberanía en Irak el próximo 30 de junio y la respuesta al plan israelí de retirada de la franja de Gaza. El asesinato de Quatrocchi a manos de sus captores ha provocado una profunda preocupación en los países europeos con ciudadanos en Irak. El presidente de la Comisión Europea, el italiano Romano Prodi, abogó porque la actual situación en Irak se trate con «objetivos políticos más amplios».