Moscú ha establecido una reserva de efectivos y podría enviar más tropas a la república
Chechenia entierra al líder que puso Putin y se prepara para la guerra total
Ramzán, hijo de Kadírov, se convierte en la pieza clave del presidente ruso en la zona
Imagen del funeral del presidente chechén Ajmad Kadírov, asesinado el pasado domingo
Moscú podría enviar más tropas a Chechenia si la situación así lo requiriera, afirmó ayer el comandante en jefe de las fuerzas del Ministerio del Interior ruso, Viacheslav Tijomírov. El general ruso explicó en el canal de televisión NTV que el asesinato del presidente chechén, Ajmad Kadírov, puede obligar a reorganizar la presencia militar en esa república rusa del Cáucaso Norte. «Se ha establecido una reserva de efectivos, de forma que, si hubiera determinados cambios, será posible movilizar tropas adicionales, incluso desde el exterior de la república», dijo Tijomírov. Según los informes oficiales, actualmente en Chechenia hay estacionados cerca de 50.000 efectivos rusos, del Ejército y de las fuerzas militarizadas del Ministerio del Interior. Además hay más de 10.000 paramilitares y milicianos chechenes que obedecen a las autoridades chechenas prorrusas que encabezaba Kadírov. La muerte de Kadírov al estallar el domingo una bomba bajo el palco de honor del estadio Dinamo de Grozni y las gravísimas heridas sufridas por el comandante en jefe de las tropas conjuntas rusas en el Cáucaso Norte, Valeri Baránov, pusieron en estado de alerta a gran parte del contingente ruso desplegado en Chechenia. Las medidas de seguridad no impidieron los ataques de la guerrilla separatista, a la que las autoridades de Moscú y Grozni responsabilizan del asesinato de Kadírov y de otras seis personas en el atentado del domingo. Así, dos soldados del Interior ruso murieron anoche en la localidad de Shalí, en el sureste de Chechenia, cuando fue ametrallado el puesto de control en el que se encontraban. Otros cuatro efectivos de ese ministerio resultaron ayer heridos al estallar una mina bajo el vehículo en el que se desplazaban por esa misma zona, en la carretera que une las localidades de Shalí y Serzhén Yurt. Las autoridades rusas han señalado la posibilidad de que la guerrilla separatista chechena aproveche la confusión e inquietud que ha generado la muerte de Kadírov para lanzar una ofensiva a gran escala. El hijo de Kadírov, la clave Ramzán, hijo del asesinado presidente chechén, Ajmad Kadírov, se convirtió ayer en el segundo hombre fuerte de Chechenia con el apoyo del Kremlin y amparado por una guardia pretoriana de miles de hombres, odiados y temidos por sus abusos. Al frente del Ejecutivo está Serguéi Abrámov, primer ministro de Chechenia a quien Putin nombró presidente en funciones de esa república horas después del atentado. «Con el nombramiento de Ramzán, el Kremlin, sin sonrojo alguno, da a entender que la tarea del joven Kadírov consiste en convertir definitivamente la guerra colonial en una guerra civil», aseguró la página digital Grani.ru .