Estados Unidos investiga la muerte de al menos dos reclusos en la cárcel de Abu Ghraib
Aparecen nuevas fotos de Irak con las torturas más cruentas a los prisioneros Barbaridades de «libertadores»
Les obligaron a masturbarse, recoger su alimentos de la taza del váter y comer cerdo

AP
Una nueva muestra de fotografías, vídeos y documentos publicados ayer por The Washington Post revelan que las torturas físicas y psicológicas a los prisioneros iraquíes por militares estadounidenses en la cárcel de Abu Ghraib, cerca de Bagdad, fueron más allá de lo que mostraron imágenes anteriores. Las fotografías y vídeos, así como declaraciones hechas por 13 detenidos revelan que las torturas fueron curentas. Los abusos y malos tratos se descubrieron después de que a mediados del mes de enero un soldado denunciara los incidentes a investigadores militares. En sus declaraciones, los detenidos denunciaron que habían sido golpeados salvajemente y humillados sexualmente por los soldados estadounidenses del turno de noche en la cárcel de Abu Ghraib durante el mes del Ramadán, en el que además fueron obligados a beber bebidas alcohólicas y comer carne de cerdo (prohibido por la religión islámica). «Nos forzaron a caminar como perros... teníamos que ladrar como un perro y si no lo hacíamos empezaban a golpearnos en la cara y el pecho sin compasión», declaró uno de los detenidos. Además, según narraron los prisioneros, los soldados norteamericanos, entre ellos varias mujeres, los acosaron sexualmente, les obligaron a masturbarse, recoger su alimentos de la taza del váter y otros «abusos despiadados». Después de esos maltratos, eran llevados a su celda donde los militares lanzaban agua al suelo y los obligaban a dormir en esa situación, tras colocarles capuchas. «Ellos tomaron fotografías de todas las cosas» que hacían, dijo uno de los reos, Hiadar Sabar Abed Miktub al-Aboodi Estados Unidos investiga la muerte de al menos dos reclusos. El Wasington Post tiene en su poder una vídeo de 50 segundos del que se han extraído las fotografías publicadas que muestran las torturas a los presos iraquíes. Atemorizados por los perros, obligados a posturas de gran sufrimiento o cubiertos con una sustancia color marrón mientras eran obligados a caminar sobre una línea con los tobillos esposados, vigilados por sus guardianes y observados por otros presos desde sus celdas.