Las autopsias incluyen como causa de la muerte de los presos estrangulación, lesiones y asfixia
El Pentágono investiga la muerte de 37 prisioneros en Irak y Afganistán Las tropas españolas llegan a España hoy y mañana en tres vuelos
Entre ellos está el general Mowhoush, que dirigió la defensa aérea iraquí durante la invasión militar

Dos marines practican técnicas de defensa en Camp Baharia, cerca de Faluja
Las autoridades militares estadounidenses, inmersas en el escándalo de las torturas a prisioneros iraquíes, han iniciado la investigación por la muerte de 32 prisioneros en Irak y cinco en Afganistán, incluido un ex general del régimen del depuesto Sadam Huseín. La investigaciones corresponden a lo que las autoridades médicas califican como homicidios, «lo cual involucra una presunta agresión a los detenidos antes o durante los interrogatorios la cual podría haber provocado su muerte», según fuentes del Pentágono. Entros los muertos de manera sospechosa está el ex general iraquí Abed Hamed Mowhoush, que dirigió la defensa aérea del país durante el comienzo de la invasión militar que llevó al derrocamiento de Sadam en abril del año pasado. Mowhoush murió el 26 de noviembre del 2003 cuando era interrogado en la ciudad noroccidental de Qaim. Fuentes militares dijeron en esa ocasión que el ex general había fallecido por causas naturales. Sin embargo, una autopsia difundida el viernes por el Pentágono señaló que Mowhoush murió de «asfixia debido a una compresión pectoral». Otras 22 autopsias difundidas por el Departamento de Defensa norteamericano incluían como causa de la muerte de prisioneros «heridas múltiples de arma de fuego», «estrangulación», «lesiones y asfixia», así como razones naturales. De los 37 casos objeto de investigación, cuatro corresponden a pesquisas no criminales. Entre los 33 restantes, 30 ocurrieron en instalaciones de detención y tres en el exterior. Por otra parte, 15 fueron declarados muertos por causa natural o indeterminada. De los otros 15 casos que ocurrieron en el interior de las prisiones, cuatro fueron consideradas muertes justificadas, dos homicidios y nueve están todavía bajo investigación. El escándalo por el maltrato y torturas a los prisioneros iraquíes creció nuevamente el viernes cuando el diario The Washington Post publicó nuevos testimonios y fotografías sobre los hechos denunciados. Los testimonios corresponden a 13 iraquíes que estuvieron detenidos en la prisión de Abu Ghraib quienes afirman que sus guardianes les obligaron a desnudarse, masturbarse y recoger sus alimentos del inodoro. El grueso de las tropas españolas que quedan en Kuwait, unos 800 efectivos, regresarán en dos vuelos chárter fletados por Defensa que llegarán hoy al aeropuerto de Almería y uno más que aterrizará mañana en Torrejón de Ardoz (Madrid), después de que se haya completado la salida de Irak de todos los soldados españoles hacia Kuwait, donde también se encuentran los generales José Muñoz y Enrique de Ayala. En Kuwait quedará tan sólo un pequeño contingente de unos 50 soldados que están encargados de transportar el material desde Camp Virginia, donde se ha acumulado, hasta el puerto kuwaití. Un buque mercante zarpó hace cuatro días con parte del material pesado (el más ligero se transportará en avión) y está previsto que otros dos zarpen con el resto el 8 y el 20 de junio. En barco llegarán cuatro helicópteros, 91 vehículos de combate, 297 de transporte y de tipo logístico, y más de 300 contenedores, además de armamento, maquinaria, grupos electrógenos y otros pertrechos. Sobre el adelanto de la salida de Irak en una semana, los mandos admitieron que incluso la fecha límite del 27 de mayo era «un reto importante», pero el repliegue se aceleró en cuanto se transfirió la responsabilidad de la ciudad de Diwaniya y de su provincia al Ejército estadounidense, el pasado 16 de mayo. Por motivos de seguridad, el general Muñoz, jefe del contingente español en Irak, tenía órdenes de cambiar las fechas y las horas previstas del repliegue si se publicaban las planeadas inicialmente.