Las víctimas del conflicto viven cada día en peores condiciones y se enfrentan a nuevas epidemias
El gobierno sudanés incorpora las milicias al cuerpo de policía de Darfur
Numerosas asociaciones denuncian ataques a los campos de refugiados Aná

Una madre sudanesa amamanta a su hijo en un campo de refugiados al sur de Darfur
La asociación en defensa de los derechos humanos Human Rights Watch (HRW) considera que las promesas del Gobierno sudanés para solucionar la crisis humanitaria de la región de Darfur son «poco creíbles» porque en lugar de desarmar a las milicias árabes Janjawid, las están incorporando en la Policía y en otras fuerzas de seguridad del país. En un informe de 35 páginas publicado el miércoles bajo el nombre 'Promesas vacías: Abusos continuos en Darfur, Sudán', HRW asegura que «la población civil sigue sufriendo atrocidades en medio de una creciente inseguridad». El director de HRW para Africa, Peter Takirambudde, afirmó en un comunicado que aunque «el Gobierno sudanés insiste en que está adoptando medidas significativas no las lleva a la práctica». «Incorporar las milicias Janjawid en los servicios de seguridad y desplegarlas después para proteger a los civiles en las (llamadas) 'zonas seguras' es el colmo del absurdo», añadió Takirambudde. Jartum «necesita llevar a los criminales de guerra ante la justicia, no reclutarlos para puestos de responsabilidad», agregó. Actualmente la Unión Africana, que tiene desplegada en Darfur una pequeña fuerza de control del alto el fuego, ha anunciado su proyecto de ampliar la misión de 300 a 2.000 efectivos y darle un mandato para proteger a los civiles. Sin embargo, Jartum rechazó el domingo pasado este plan. La situación real en Darfur Los combates y las matanzas prosiguen según algunos testigos en la región sudanesa de Darfur, a pesar de las promesas del Gobierno de Jartum, mientras Cruz Roja España asume la gestión de los dos principales campos de desplazados. Según testigos en la zona, las milicias árabes «yanyauid», a las que se vincula con el Gobierno sudanés, mantienen sus armas levantadas contra la población civil subsahariana y no han cesado en su política de tierra quemada. Sin embargo, se hace muy difícil conocer la situación real, ya que el Gobierno central, que niega las masacres, restringe la llegada a la zona de periodistas y organizaciones humanitarias. Los refugiados Las víctimas del conflicto de Darfur, en el oeste de Sudán, padecen nuevos sufrimientos como el brote de hepatitis E que se propaga rápidamente y la presión que soportan de las autoridades para que retornen a sus localidades, a pesar de que éstas no ofrecen «ninguna oportunidad de vida decente». Así lo advirtieron ayer agencias de las Naciones Unidas cuyos datos revelan que la situación humanitaria en Darfur sigue siendo grave. Desde el comienzo de los enfrentamientos en Darfur han muerto entre 30.000 y 50.000 personas.