Las sospechas se centran en dos mujeres chechenas que iban en los Tupolev y a quienes la bomba les explotó en la cara
Los kamikazes tiraron los dos aviones rusos con sólo 50 gramos de explosivo
Hallan huellas de explosivo también en el segundo aparato que se estrelló en Tula
Tras anunciarse el viernes que el Túpolev 154 que se estrelló el martes por la noche en las inmediaciones de la ciudad rusa de Rostov del Don fue blanco de un ataque terrorista, al parecer perpetrado por uno o varios kamikazes, ayer se confirmó la misma versión de los hechos en relación con el Túpolev 134 que cayó en la región de Tula. Entre los restos de este segundo aparato también se ha encontrado hexógeno o ciclonita, lo que deja ya claro que el doble accidente aéreo ha sido en realidad un doble atentado terrorista, con 90 víctimas mortales. El hexógeno, más conocido por el nombre de RDX (Royal Demolition Explosive) es una sustancia que, al ser fácil de detonar, no requiere ningún mecanismo aparatoso para hacerla explotar, lo que simplifica su camuflaje en cualquier maleta o bolso. Su gran potencia hace que una pequeña cantidad sea suficiente para provocar una catástrofe aérea en toda regla. A los kamikazes de Rusia les habría bastado con 50 gramos para derribar los aparatos. Esto al menos es lo que dicen las autoridades rusas para tratar de explicar cómo es posible que alguien haya podido meter dos cargas explosivas en dos aviones de pasajeros distintos en el mismo aeropuerto y casi a la misma hora. Moscú niega que haya sido Al Qaida, tal como reivindica la red. Amanta y su compañera Las sospechas se centran en dos mujeres chechenas, Amanta Nagáyeva y otra apellidada Dzhemirjánova, la primera iba en el Tu-134 la otra en el Tu-154. El hermano de Nagáyeva fue arrestado por soldados rusos hace cuatro años y no volvió a aparecer. A juzgar por el estado de sus cuerpos, las bombas les explotaron prácticamente en la cara. De ahí las sospechas sobre la autoría y el convencimiento de que fueron acciones suicidas. Sus cadáveres son los únicos que no han sido reclamados.
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Redacción