Cuatro caminos para el pucherazo
¿Ha ganado Bush ya las elecciones? Algunos colectivos así lo aseguran. Sean los que sean, los resultados de los comicios del próximo 2 de noviembre estarán bajo sospecha

Un juez mira un voto con lupa en Florida
Son apenas media docena de activistas -catedráticos de derecho, ingenieros infor-máticos, periodistas, politólo-gos- y en este caso no se han unido, como tantos otros, para derrocar a George W. Bush, sino para demostrar que un mes antes de los comicios el presidente ya ha logrado la reelección. La campaña, al frente de la cual se encuentra el profesor de Stanford David Dill, y que ha sido bautizada con el clarificante nombre de Cómo Bush ganó las elecciones del 2004 , adquirió relevancia el lunes, con el apoyo implíci-to del ex presidente Carter. Papeletas mariposa: la pesadilla de Palm Beach, cuatro años después Las imágenes de los recuentos con lupas de gran aumento dieron la vuelta al mundo en el 2000. Muchas papeletas de votación tenían defectos de impresión, ya que las casillas para hacer las perforaciones no estaban alineadas con la lis-ta de candidatos. Así, sólo en el condado de Palm Beach, en Florida, más de 3.000 votantes, la mayoría ancianos y judíos, que creían estar votando por el demócrata Gore lo hicieron por el outsider Pat Buchanan. Para comprender la magnitud del error hay que recordar que Bush ganó el decisivo estado por sólo 537 votos. En Florida no habrá este año papeletas para perforar, pero sí en Ohio, un estado clave. Voto electrónico: el «golpe de estado cibernético» Para evitar las irregularidades de hace cuatro años, la mayoría de los estados han implantado el sistema de voto electrónico. En el más fiable, utilizado, por ejemplo, en Nevada, el votante elige a su candidato en un aparato similar a un cajero automático de un banco y recoge un recibo con su voto. Una copia del mismo se imprime y queda en poder del colegio electoral, de modo que en caso de un problema técnico se pueda hacer un recuento manual. Pero la mayoría de los 96 millones de estadouni-denses que votarán en urnas electrónicas -un 83% del total del electorado-, no recibirán un comprobante. Depuración del censo: el 30% de los negros no vota El 80% de los afroamericanos tiene intención de votar a Kerry el 2 de noviembre. Pero no todos podrán hacerlo. En siete estados del país, entre ellos Florida, los ex convictos no tienen derecho al sufragio, en base a una ley del siglo XIX cuya razón de ser fue, precisamente, dejar a la población negra al margen del sistema electoral. En el 2000, 173.000 votantes registrados en Florida fueron eliminados del censo -de ellos, un 66% afroamericanos- mediante un método de máximos a partir de bases de datos según el cual quedaba fuera todo aquel cuyas características -apellidos, raza, código postal- coincidieran en un 80% con un ex convicto. Retraso o suspensión de los comicios Sería la maniobra más rocambolesca pero tiene su base documental. La Cámara de Representantes recibió en julio pasado un informe jurídi-co sobre la potestad del presi-dente para suspender, retrasar o incluso restringir por zonas geográficas la celebración de los comicios. La conclusión es sencilla: por razones de se-guridad nacional, Bush puede hacer lo que quiera. Incluso dar por válidos unos comicios celebrados en situación de alerta roja -con restricción total de movimientos para la población- en los estados que él -o sus responsables de seguridad- decida.