Un grupo rebelde iraquí libera a 10 rehenes turcos después de que su empresa renunciara a construir una carretera
Rumsfeld anuncia la intención de EE.UU. de retirar tropas de Irak tras las elecciones
George Bush y Kerry recrudecen la campaña electoral con nuevos ataques sobre la guerra
Donald Rumsfeld llega a la base militar de Al Asad
El secretario de Defensa de Estados Unidos, Donald Rumsfeld, llegó ayer por sorpresa a Irak para visitar el aeródromo militar de Al Asad, en la conflictiva provincia de Al Anbar, donde adelantó una posible reducción de efectivos en el país tras las elecciones que se celebrarán en enero en Irak. En su primer viaje desde que se instaló el Gobierno interino, a finales de junio pasado, Rumsfeld desayunó con los altos mandos de la infantería de Marina de EE.?UU. en Irak, entre ellos el general John Sattler, el militar de más alto rango de los marines en el país. Rumsfeld, que estuvo en todo momento acompañado por el ministro iraquí de Defensa, Hazim al-Shalan, auguró ante más de un millar de soldados norteamericanos que a partir de ahora y hasta la celebración de los comicios se registrará un aumento en los ataques de la insurgencia contra el Ejército de norteamericano y anunció como muy posible una retirada parcial de sus militares a partir de enero, siempre que la seguridad en el país se estabilice. «Ellos (los insurgentes) saben que no nos pueden derrotar militarmente» afirmó el responsable estadounidense ante la prensa anglosajona y entre los aplausos de los soldados. Les recordó, además, que cuentan con el apoyo de las fuerzas de seguridad iraquíes, integradas por unos 100.000 guardias nacionales y policías iraquíes, que se verán reforzados con nuevos agentes a partir de enero. El responsable de Defensa estadounidense charló y contestó a las preguntas de los marines estadounidenses que se habían concentrado para escucharle en el hangar donde le esperaba el avión de las Fuerzas Aéreas C-13 que le sacó posteriormente del país. Recuperar el feudo sunní La visita de Rumsfeld coincidió con la operación lanzada por las tropas estadounidenses y el Gobierno interino iraquí para recuperar el control de varias ciudades de la provincia de Al Anbar, feudo de la resistencia sunní a la invasión. Precisamente, la base militar de Al Asad, uno de los mayores aeropuertos de Irak, está situada en las cercanías las conflictivas ciudades de Ramadi y Faluya. En esta última, representantes tribales y enviados del Gobierno iraquí negocian desde hace una semana el fin de los bombardeos estadounidenses sobre esta ciudad y la posibilidad de permitir la entrada a la Policía iraquí. Los militares estadounidenses desplegados en esta región de Irak, también conocida como el «triángulo suní», son objetivo frecuente de emboscadas y ataques de insurgentes iraquíes. Mientras, un grupo armado iraquí anunció ayer la liberación de diez ciudadanos turcos que había secuestrado hacía ya un mes en Irak, según un comunicado de la organización difundido por la televisión qatarí Al Yazira. Para salvar la vida de sus empleados, esta compañía, que construía la carretera que transcurre por Diwaniya, Samawa y Nasería, anunció el pasado 21 de septiembre la suspensión de sus actividades en el país árabe. Por su parte, los candidatos presidenciales de Estados Unidos, el demócrata John Kerry y el republicano George W. Bush, renovaron azyer sus ataques y acusaciones mutuas al retomar con mayor agresividad su campaña electoral tras su segundo debate televisivo. Bush criticó los «frecuentes» cambios de opinión de su rival en asuntos de «sumo interés» estadounidensey Kerry acusó al mandatario de haberse equivocado y haber mentido sobre los motivos para invadir Irak.
Internacional
Los insurgentes provocan 25 muertos con un atentado suicida y el lanzamiento de cohetes
Redacción