Niega que EE.UU. haya pedido «formalmente» colocar sus misiles en suelo británico

Londres desmiente que vaya a sustituir a los marines en Bagdad y Faluya

El ministro de Defensa aclarará hoy ante los Comunes el posible traslado de las tropas

Publicado por
Imanol Allende - corresponsal | londres
León

Creado:

Actualizado:

El Gobierno británico se veía obligado ayer a desmentir las informaciones según las cuales las tropas británicas en Irak serán desplegadas en zonas más peligrosas por requerimiento del presidente norteamericano y en un intento por potenciar su posición política en Estados Unidos de cara a la campaña presidencial. El ministro de sanidad, Peter Reid, no desmintió que el Gobierno adoptara la peligrosa decisión política de enviar un batallón, unos 650 soldados británicos, a las zonas de Bagdad o Faluya, aunque sí rechazó que la decisión fuera adoptada como «gesto político» o que tuviera «una dimensión política». «Hay ocasiones cuando se lucha en una coalición en las que por cuestiones tácticas tienes que operar bajo control de tus aliados», dijo Reid, y agregó, «cualquier decisión que se adopte será bajo una base operacional y se adoptará por las mejores razones para nuestros soldados». Un portavoz del ministerio de defensa confirmaba ayer por la tarde a la agencia Reuters que Washington había presentado un requisito formal para el envío de tropas británicas «a sectores operaciones norteamericanos en Irak». El mismo portavoz gubernamental indicaba que la valoración de enviar soldados a zonas más peligrosas de Irak, lo que posiblemente será anunciado hoy por el ministro de defensa Geoff Hoon en los Comunes, sólo se adoptará tras las recomendaciones de los mandos militares británicos. Los 9.200 soldados británicos en Irak han sido desplegados hasta el momento en zonas relativamente tranquilas como Basora. Por otra parte, el Gobierno británico desmentía ayer la información publicada por un dominical de aquel país, según la cual el primer ministro Tony Blair había aceptado en principio una petición «formal» de Estados Unidos para ubicar misiles de este país en suelo británico dentro del programa conocido como «escudo antimisiles» o «hijo de la guerra de las galaxias». El comunicado del ministerio de defensa negaba en concreto que hubiera habido ninguna petición «formal» de Washington en este sentido, aunque no desmentía que ambos Gobiernos hubieran alcanzado un acuerdo de principio a nivel no oficial. El dominical The Independent on Sunday publicaba ayer que no sólo se realizó la petición sino que Blair habría dado ya su conformidad para la colocación de misiles estadounidenses capaces de interceptar otros proyectiles en la base de la RAF de Fylingdales, en North Yorkshire. Esta base cuenta con radares muy avanzados que serán adaptados para detectar misiles lanzados por grupos terroristas o países enemigos, propósito del polémico programa de defensa estadounidense. Según el dominical ya habrían comenzado los trabajos en la base para adaptarse a los misiles.

Cargando contenidos...