La ANP envía un comité a Francia a por el informe de la muerte de Arafat
LOAY ABU HAYKEL
Una delegación palestina viajará a Francia para pedir a su Gobierno las informaciones médicas oficiales sobre las razones reales de la muerte de Arafat, declaró Nabil Abu Rudeina, principal consejero del fallecido dirigente. Según este responsable, el comité, encabezado por el ministro de Salud palestino, Yauad al Tibi, y compuesto por varios doctores y un juez, se trasladará a París «en breve». «El Gobierno francés tiene que entender nuestra posición», aseguró el portavoz, refiriéndose a la negativa del Ejecutivo de París de suministrar el parte médico con las causas del deceso de Arafat a cualquier persona ajena a la familia, lo cual multiplica los rumores en los territorios. Por su parte, el presidente en funciones de la Autoridad Nacional Palestina, Rauhi Fatuh, explicó que también se ha formado un comité ministerial que trabajará desde Ramala (Cisjordania) para intentar obtener por su cuenta la información sobre las causas del fallecimiento del rais . «Estamos todavía esperando una respuesta de París», explicó tras una reunión del Gobierno. «Francia dice que sólo dará el parte médico a la familia de Arafat. Nosotros, los dirigentes palestinos, somos su familia y los que le enviamos a Francia con la esperanza de que sanara. Nos corresponde recibir este informe en primer lugar», añadió. Mientras, el Gobierno francés desmintió de forma implícita que Arafat muriera envenenado. Según filtraciones periodísticas, el rais falleció a causa de hemorragias internas provocadas por una enfermedad sanguínea derivada de una cirrosis de origen no alcohólico. Jean François Coppé, portavoz del Gobierno francés, declaró al término del Consejo de Ministros que «si los médicos hubieran tenido la menor duda habrían acudido a la justicia». Muerte a los corruptos Brigadas Al Aqsa, las milicias de Fatá, han anunciado su intención de ejecutar a los dirigentes palestinos implicados en casos de corrupción si no se corrigen. Las Brigadas creen que el mejor camino para llevar a cabo sus designios es establecer tribunales revolucionarios que se encarguen de juzgar a los sospechosos, que en su práctica totalidad son miembros de Fatá.