El presidente Asad está sometido a una fuerte presión internacional encabezada por EE.?UU.
La ONU logra la retirada total de espías y militares sirios en Líbano
El enviado especial de Kofi Annan regresa a Washington con un calendario concreto
Soldados sirios que abandonan Líbano pasan ante un cartel publicitario
El presidente sirio, Bachar al Asad, se comprometió ayer a retirar a todos sus soldados y agentes de inteligencia de Líbano al recibir al enviado de la ONU, Terje Roed-Larsen, quien presentará la próxima semana los detalles de un calendario de retirada total a su jefe, Kofi Annan. Los anuncios están incluidos en un comunicado publicado por la ONU tras la reunión entre Asad, sometido a una fuerte presión internacional para cesar su tutela sobre Líbano, y el enviado especial del secretario general de Naciones Unidas en la norteña ciudad siria de Alepo. El comunicado precisa que la retirada se llevará a cabo en aplicación de la resolución 1559 del Consejo de Seguridad de la ONU y en dos etapas. La primera terminará a finales de marzo y no se ha dado ninguna fecha para la segunda. «Hemos llegado a un acuerdo. El presidente Asad se ha comprometido a retirar todas sus tropas y servicios de inteligencia de Líbano, en aplicación de la resolución 1.559», señala el texto. Roed-Larsen, encargado del seguimiento de la aplicación de esta resolución, presentará a principios de semana en Nueva York a Annan «los detalles de un calendario de la retirada total siria de Líbano», prosigue el comunicado. «La retirada se efectuará en dos etapas. La primera supondrá el repliegue de las fuerzas militares y servicios de inteligencia hacia el valle del Bekaa (este de Líbano), antes de fines de marzo. Además, un número importante de esos efectivos sirios, incluidos los servicios de inteligencia, se retirará totalmente de Líbano hacia Siria durante esta primera etapa», indica el texto. «La segunda etapa conducirá a una retirada completa y total de todo el personal, del material y de los servicios», agrega el comunicado, sin precisar ninguna fecha. Es la primera vez que Asad menciona una retirada de los agentes de inteligencia de Líbano. Su número exacto es imposible de evaluar, pero expertos occidentales estiman que son entre 3.000 y 4.000 hombres. La agencia oficial siria, Sana, confirmó un «acuerdo» entre Damasco y la ONU para una retirada total y en dos etapas de las fuerzas sirias. También desarme El 5 de marzo, Asad anunció una retirada de sus tropas de Líbano en dos etapas, sin fijar fecha, y tres días después acordó con el presidente pro-sirio de ese país, Emile Lahud, un repliegue sirio hacia el este libanés antes de fin de marzo. Los dos presidentes no dieron ningún calendario para una retirada total pero el embajador sirio en Estados Unidos, Imad Mustafá, declaró que esta retirada concluiría antes de finales de mayo, es decir antes de las legislativas libanesas. Roed-Larsen agregó que había hablado con el presidente sirio de «todos los asuntos relativos a la aplicación de la 1559», y calificó la entrevista de «muy constructiva por el compromiso de Bachar al Asad a aplicarla totalmente». Afirmó que continuaría el «diálogo» con Asad y «las otras partes concernidas por la aplicación total de los términos de la resolución 1.559» adoptada en septiembre del 2004 y que pide «encarecidamente» pero de forma indirecta a las tropas sirias que se retiren de Líbano y el desarme del Hezbolá chiíta. Para mantener la presión, la secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, pidió el viernes una retirada «inmediata y completa» de las tropas sirias de Líbano. «Espero que los sirios no sigan agravando su propio aislamiento», dijo. Antes de su visita a Siria, Roed-Larsen viajó a Beirut para dar el pésame a la familia del ex primer ministro Rafic Hariri.