Diario de León
Rodríguez Orejuela fue detenido y enviado a Estados Unidos

Rodríguez Orejuela fue detenido y enviado a Estados Unidos

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María Pérez-Pla - enviada especial | bogotá
León

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La actividad en el centro comercial El Diamante II sigue tan ajetreada como siempre, nadie diría que en este lugar, en pleno corazón de Cali, hace año y medio se desató uno de los tiroteos que dio inicio a la cruenta guerra del Cártel del Norte del Valle. Desde entonces han muerto más de 1000 personas en manos de sicarios. En los últimos años, la historia de los cárteles colombianos se ha convertido en un culebrón de enmarañado guión. La imagen de Gilberto Rodríguez Orejuela, cabeza del cártel de Cali, que esposado y con semblante tranquilo recorrió el pasado 3 de diciembre la distancia que lo separaba de la terminal del aeropuerto militar de Bogotá al avión que lo trasladó a Estados Unidos, fue el fin de una era: los grandes señores de la droga habían dado paso a bandas descontroladas que pelean por rutas y territorio. En 1995 Orejuela o El Ajedrecista entró en una prisión colombiana a cumplir 15 años de condena. A pesar de que según el gobierno de Estados Unidos el capo siguió manejando su negocio desde la cárcel, el vacío de poder se empezó a notar. «Antes había una especie de alianza para compartir intereses, ahora están peleando por territorio y rutas», explicó Jorge Noguera, Director del Departamento Administrativo de Seguridad de Colombia. El cartel de Cali se convirtió en el cartel del Norte del Valle, liderado por tres hombres: Don Diego, Jabón y Rasguño. Los tres habían entrado en el mundo del narcotráfico desde abajo, es decir como guardaespaldas o sicarios, puestos que comúnmente se conocen en la región como lavaperros . Las autoridades presumen que estas organizaciones envían unas 200 toneladas de cocaína al año a Estados Unidos. Métodos brutales Rasguño fue atrapado el pasado 2 de julio en Cuba, Don Diego y Jabón están huidos de la justicia y enfrentados en una cruenta guerra cuyos macabros métodos envían mensajes a sus enemigos. En una finca cercana a Cali, sicarios armados con fusiles y granadas, masacraron a 10 personas de una misma familia, entre ellas una mujer embarazada y un niño de tres años y en otro exclusivo sector de la ciudad siete hombres fueron detenidos cuando intentaban meter el cuerpo de un abogado en el maletero de un coche. El hombre había sido ahorcado y abierto en canal desde la garganta hasta el abdomen al parecer con la intención de llenarlo de piedras y lanzarlo al río Cauca. «La forma como matan depende del mensaje que quieran enviar», explicó Miguel Yuste, secretario de gobierno de Cali. Varios son los motivos que han desatado esta guerra sin fin. En primer lugar el cerco de las autoridades se ha estrechado considerablemente, muchos de los detenidos son enviados a Estados Unidos y sus bienes son confiscados. Solo en el 2004 se expropiaron a nivel nacional 1090 propiedades por valor de 500 millones de euros. Por otra parte, los narcotraficantes en activo creen que los extraditados están dando información a cambio de disminución de penas. Tal es el caso del conocido narcotraficante y ex policía Víctor Patiño Fómeque, El Químico , que desde su extradición en 2002 ha visto morir a 35 de sus familiares y allegados. Los grandes capos ya no se pasean en BMW's por la avenida Roosvelt, donde construyeron sus propias discotecas, ahora los lavaperros traen sus DJ's favoritos para confundirse en la multitudinaria rumba de Cali y seguir redimiendo sus cuitas.

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