Bush se defiende de las críticas mundiales y dice que los presos de Guantánamo son «bien tratados»
La Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa (Osce) se sumó ayer a la campaña para que Estados Unidos cierre las instalaciones de Guantánamo porque, según aseguró, está «fuera de la ley» y alienta el extremismo islámico. La encargada del tema de Guantánamo para la Osce, la senadora belga Anne-Marie Lizin, instó a EE.UU, a que «deje de actuar fuera del marco del Estado de Derecho» en la base militar estadounidense en Cuba y recomendó al país el cierre del centro. Lizin y el presidente de la Asamblea Parlamentaria de la Osce, Alcee Hastings, participaron en una rueda de prensa para exponer los resultados de un informe sobre la situación en Guantánamo. Entre las recomendaciones del reporte figura la de acelerar la entrega de los detenidos a sus países de origen o bien su entrega «tan pronto como sea posible» ante la jurisdicción civil de EE.UU. Más de 500 personas, en su mayoría talibanes, están detenidos en Guantánamo desde finales de 2001 sin defensa legal, fuera de la jurisdicción de tribunales y sujetos a vigilancia militar. Bush se defiende El presidente de EEUU, George W. Bush, ha asegurado que los presos en Guantánamo son «bien tratados» y la situación en esa base militar es de «total transparencia». En una rueda de prensa conjunta con el primer ministro danés, Anders Fogh Rasmussen, el presidente de EE.UU. prometió que los presos que se encuentran allí retenidos recibirán un «juicio justo» una vez que los tribunales de EE.UU. decidan si su caso debe verse en las cortes civiles o por la vía militar, en consejos de guerra.