Damasco niega las acusaciones de que no hace lo suficiente para controlar su frontera
Siria acusa a las tropas de EE.UU. e Irak de agredir a sus soldados fronterizos
Un grupo iraquí desconocido secuestra a un diplomático argelino y a su ayudante

Un policía vigila la entrada de la embajada argelina en Irak
El gobierno sirio negó las acusaciones de que no hace lo suficiente por controlar su frontera con Irak y aseguró que los soldados apostados en los controles sufren «agresiones» por parte de las fuerzas iraquíes y estadounidenses. El viceministro de Exteriores, Walid Al Muallem, afirmó ayer, en un comunicado remitido a los embajadores acreditados en Damasco, que las tropas desplegadas en la frontera «son agredidas no sólo por los contrabandistas y los que tratan de infiltrarse (en Irak), sino también por las fuerzas iraquíes y estadounidenses». «El número de incidentes en la frontera está próximo al centenar, algunos de ello iniciados por soldados estadounidenses que disparan al azar», explicó el responsable sirio. Al Muallem señaló que «acusar a los países vecinos de Irak no es el remedio para la seguridad en el país. Creemos que la situación puede mejorarse ampliando el proceso político, para que incluya a todas las partes y conseguir así que todo el mundo participe en el futuro del país». Nuevo secuestro El ministerio iraquí del Interior confirmó ayer el secuestro del jefe de la misión diplomática argelina en Bagdad, Ali Belarusi, y su asistente, Azedín Ben Fadi, al parecer también diplomático. Un portavoz del ministerio dijo a Efe que ambos fueron secuestrados en torno al mediodía del jueves, detrás del restaurante Al Saa, en el barrio de Al Mansur, en el oeste de Bagdad, donde se concentra la mayor parte de las embajadas en Irak. «Un grupo terrorista interceptó el coche de las dos víctimas y se los llevaron a destino desconocido», dijo la fuente, que no quiso identificarse. Este es el segundo secuestro de diplomáticos árabes en Irak en dos semanas, después de que el embajador egipcio en Bagdad, Ihab al Sharif, fuera secuestrado y asesinado cinco días después, el siete de julio, por el grupo de Abu Musab al Zarqaui. Las autoridades argelinas no tienen por ahora conocimiento de ninguna reivindicación del secuestro de sus dos diplomáticos, ni saben los motivos que han llevado a su rapto por desconocidos.