Italia teme que los terroristas tuvieran como objetivo a sus turistas
Italia se ha dado particularmente por aludida en los atentados de Sharm el Sheik, porque es con diferencia el destino turístico más popular entre sus ciudadanos. Si hay un lugar en el mundo donde los operadores italianos copan los hoteles, ése es el litoral del Mar Rojo, descubierto por las agencias de este país y muy famoso como lugar de playa barato. Sorprendentemente, el número de víctimas italianas no se corresponde con su presencia masiva en la zona: había 30.000 y, de momento, se cuentan tres muertos y tres desaparecidos de esta nacionalidad. Sin embargo, el Corriere della Sera consideró ayer que sus compatriotas eran el objetivo de los terroristas, citando como fuente a un capitán de la policía egipcia. Aunque era uno de esos titulares llamativos que luego no se encuentran en el texto, resumió el sentir general. Es una prueba más de que la susceptibilidad y el ansia en Italia son muy altos tras los atentados de Londres. Está muy consolidada la convicción de que este país será el próximo objetivo de un ataque terrorista. Desde Egipto, el gobernador de la región del Sinaí Sur, Mustafá Afifi, rechazó la idea de un ataque italiano. «Los terroristas querían crear inestabilidad en Egipto, los italianos no eran un objetivo específico», aseguró. Según explicó, los complejos frecuentados por italianos son conocidos y ninguno de los atacados está entre ellos. Setenta desaparecidos Por el contrario, la responsable de una gran operadora italiana que trabaja precisamente en el Ghazala Gardens, uno de los edificios afectados, llegó a definirlo como su «cuartel general». «Todo el mundo lo sabe. Teníamos más de 250 clientes en el hotel y ha sido un milagro que sólo hubiera heridos», comentó, aunque hoy quedó claro que había cientos de huéspedes de otros países. Con todo, la aprensión encuentra argumentos en el hecho de que sólo 15 de las 64 víctimas han sido identificadas y cerca de 70 italianos que se encontraban en la zona no son localizados por sus familias. El Gobierno no los considera oficialmente desaparecidos porque no se alojaban en los hoteles atacados y espera que se pongan en contacto con sus hogares. Hoy llegaron a Roma muestras biológicas de 10 fallecidos sin identificar para hacer pruebas comparativas de ADN con italianos que no tienen noticias de sus allegados.