TEMOR A REPRESALIAS POR LA GUERRA DE IRAK
Japón se coloca en la máxima alerta antiterrorista porque celebra elecciones generales el 11-S
Japón ha reforzado sus medidas de seguridad y se encuentra en alerta ante la amenaza latente de atentados terroristas, con motivo de las elecciones generales del próximo 11 de septiembre. El Gobierno ha movilizado 13.600 agentes para reforzar la vigilancia en las estaciones de tren, metro y autobús de Tokio con el fin de «evitar que se cometa un ataque terrorista», señaló un portavoz del Departamento de Policía Metropolitana. El Departamento de Policía Metropolitana desplazará a los puntos más sensibles de la capital japonesa cuerpos especiales de seguridad y numerosos agentes llevarán perros para la detección de explosivos. Japón se halla en la lista de objetivos de Al Qaeda, por su respaldo a la campaña militar estadounidense contra Irak con el envío de tropas al sur del país árabe, donde participan en labores de reconstrucción desde febrero del año pasado. Los temores de que se esté preparando un atentado en Tokio se dispararon la semana pasada por unas declaraciones del juez antiterrorista Jean-Louis Brouguiere al diario Financial Times . «Contamos con algunas informaciones que nos hacen pensar que países de esta región, especialmente Japón, podrían ser atacados», señaló el magistrado y agregó que el archipiélago nipón es un lugar más vulnerable que EE.?UU. o Europa. Una fecha trágica Este nerviosismo también se explica por los últimos ataques de Al Qaeda perpetrado en momentos políticamente delicados, como los cometidos contra los trenes en Madrid, tres días antes de las elecciones generales, o las bombas en la red del metro de Londres, durante la celebración en Escocia de una cumbre del G-8. Asimismo la fecha de los comicios japoneses da pie a la inquietud puesto que tendrán lugar el día en que se cumple el cuarto aniversario de los ataques contra el World Trade Center de Nueva York y el Pentágono, además de un año y medio después de la tragedia del 11-M. El gubernamental Partido Liberal Demócrata optó por el domingo 4 de septiembre para celebrar los comicios, pero su socio en la coalición, el Nuevo Komeito, pidió una semana más para movilizar a sus votantes.