El presidente de la CE dice que una Alemania nueva alargará losproblemas
Barroso reclama a Alemania una solución rápida para salir del limbo
La victoria de Merkel habría basculado a la Unión Europea del lado británico
Dos hombres retiran carteles electorales de Merkel y Schröder
El presidente de la Comision Europea, Jose Manuel Durao Barroso, no pudo telefonear ayer a ninguno de los candidatos que optan a la Cancilleria alemana. Sencillamente, no sabia a quien felicitar. Europa vive tiempos dificiles, y Barroso sabe que una Alemania debil solo contribuira a alargarlos. Ayer no tuvo mas remedio que obviar las normas de cortesia de su cargo y, a falta de vencedor a quien saludar, se limito a instar a ambos lideres a sacar a la Unión Europea del limbo: «Alemania es el motor de Europa, y sin una Alemania dinamica y estable, Europa no se recuperara». 1397124194 La cuestion politica. Una victoria contundente de Angela Merkel, mucho mas cercana al emergente euroescepticismo de Tony Blair que al eje europeista de Gerhard Schroder y del debilitado Jacques Chirac, habria hecho bascular a la UE del lado britanico. Si Schroder sigue en el cargo, Blair hallará al mismo duro rival de siempre donde pensaba que se iba a encontrar a un nuevo y poderoso aliado. 1397124194 La cuestion financiera. En la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno de junio, el Reino Unido mino cualquier posibilidad de llegar a un acuerdo sobre el presupuesto para el septenio 2007-2013, en el que paises como Espana y regiones como Galicia se juegan su futuro financiero. Los sondeos daban entonces a Angela Merkel por ganadora, y Tony Blair estaba dispuesto a esperarla para emprender un drastico recorte en las ayudas comunitarias, especialmente en las destinadas a las agrarias. Como presidente semestral de la UE, manejo el orden del dia para aplazar ese debate hasta diciembre. La cuestion turca. En menos de dos semanas empezaran las negociaciones para el ingreso de Turquia, proceso que Merkel quiere reconducir, con ayuda de Blair, para que ese pais tenga un estatus de aliado preferente, pero nunca de socio de pleno derecho. Por el contrario, Gerhard Schroder defiende la adhesion completa, entre otras cosas porque gran parte del oxigeno que ha recibido su partido se lo debe a los 600.000 alemanes de origen turco que han tenido derecho a voto en estas elecciones.