El SPD rebajó las expectativas, pero todo parece ser una táctica para negociar con la CDU
Schröder deja entrever por primera vez su renuncia a la Cancillería
El aún dirigente alemán y Angela Merkel celebrarán mañana su tercera entrevista
La presión a la que está sometido Gerhard Schröder para que renuncie a sus pretensiones de liderar el próximo Gobierno germano, comienza a hacer mella. Ayer, por primera vez desde que los alemanes acudieron a las urnas hace dos semanas, el todavía mandatario decía estar dispuesto a retirarse de la puja por la Cancillería. Poco antes de entrar a la reunión que la cúpula del SPD mantuvo en su sede berlinesa, Schröder ponía su cargo a disposición del partido. «Aceptaré cualquier decisión», dijo. «No quiero obstaculizar el proceso de reformas que yo mismo he puesto en marcha, ni la formación de un Gobierno estable». Las palabras que fueron interpretadas como un amago de renuncia, eran neutralizadas poco después por su mano derecha, el presidente del SPD, Franz Müntefering. Al término de la reunión, comparecía ante los medios para dejar claro que el objetivo de los socialdemócratas es que Schröder siga siendo canciller. No obstante, tampoco Müntefering habló de una condición sine qua non, sino de una meta más en caso de que su partido entable negociaciones formales con los democristianos de la CDU para formar una gran coalición. Todos coincidían ayer en que el partido sigue apostando por Schröder en respuesta a una táctica política. El SPD quiere negociar de «igual a igual» con la CDU, como dijo en innumerables ocasiones Müntefering. Sorprende no obstante la modestia que demostróa el canciller. Su discurso parecía más bien el de un soldado, fiel a los designios de su partido, muy alejado de los ataques que las últimas semanas ha lanzado a su contrincante Merkel. «No se trata de mis pretensiones, y mucho menos de mi persona, sino del liderazgo de mi partido», apuntó. Este tono moderado es resultado también del escaño adicional que el domingo cosecharon los democristianos en Dresde. En esta ciudad, Merkel amplió a cuatro diputados su ventaja. Un espaldarazo psicológico para la líder de los conservadores, cuyas repercusiones en Berlín no se hicieron esperar. Schröder está dispuesto a negociar su liderazgo, siempre y cuando Merkel le salga al encuentro. Éste es el mensaje que podía leerse ayer entre líneas del discurso de Schröder. El SPD quiere sentarse con los conservadores para mantener las llamadas «consultas exploratorias», por tercera vez mañana, pero no quiere abordar aún el tema del liderazgo. «No se trata de mis pretensiones, sino del liderazgo de mi partido» GERHARD SCHRÖDER Líder social demócrata