Una amenaza de bomba obliga a cerrar las calles más céntricas y el monumento a Washington
La policía de la capital de Estados Unidos evacuó ayer durante algunas horas el famoso obelisco del monumento a Washington y cerró las calles aledañas, después de recibir una amenaza de bomba en una llamada anónima. El sargento Scott Fear de la policía de parques nacionales de Estados Unidos dijo que los funcionarios inspeccionaron el monumento y sus alrededores pero que no encontraron nada sospechoso. Fear declinó dar detalles de la llamada, que fue hecha a un local de la Policía de la capital. Las calles alrededor del monumento fueron cerradas, lo que causó un caos en el tráfico mientras los funcionarios policiales revisaron minuciosamente el terreno, antes de reabrir la zona. La televisión local indicó que la llamada fue realizada de un teléfono público ubicado en una estación de subterráneo en el norte de la capital. El distinguido obelisco de 169 metros de altura está ubicado en el National Mall, en el centro de Washington, y honra al primer presidente de Estados Unidos, George Washington.