Israel lanza sus aviones en una aterrorizadora operación de castigo
Soldados israelíes limpian el cañón de un tanque cerca de Gaza
«No aceptaremos bajo ninguna circunstancia la continuación del terrorismo. Por tanto, ampliaremos nuestras operaciones militares, que no cesaremos hasta que acabemos con el terrorismo». Así lo advirtió ayer el primer ministro israelí, Ariel Sharón, tras el atentado suicida del pasado miércoles, en el que murieron cinco personas y una veintena resultaron heridas. La primera ofensiva israelí comenzó a primeras horas de la madrugada cuando aviones de combate F-16 rompieron la barrera del sonido y helicópteros Apache bombardearon instalaciones de las milicias en el norte y el sur de la franja de Gaza. Las ventanas y las puertas de numerosas casas quedaron hechas añicos y, a pesar de que no se registraron víctimas, la población palestina, sobre todo los niños, quedó sumergida en un estado de pánico. La estrategia militar planeada por Sharón y su ministro de Defensa, Shaul Mofaz, fue clara desde el principio: una operación imparable en las zonas del norte de Gaza y de Cisjordania y, como blanco, los milicianos de la Yihad Islámica, responsables del atentado perpetrado en la ciudad de Hesera. El ejército declaró el toque de queda en Cisjordania y los cruces, controles militares de carreteras y pasos fronterizos fueron cerrados. Los arrestos israelíes fueron más que efectivos: en el norte de Cisjordania el Ejército detuvo al padre del suicida, Hassan Abu Zaid, y a otros nueve sospechosos. A primera hora de la tarde, decenas de tropas israelíes en 35 todoterrenos, respaldados por helicópteros Apache, realizaron una incursión en Yenín y los militares rodearon la casa de un líder local de la Yihad. En esta operación relámpago, el Ejército arrestó a Abdel Jalim Azedim, líder de la Yihad islámica. Sharón rompió relaciones con la Autoridad Nacional Palestina y afirmó que, por el momento, no se entrevistará con su presidente, Mahmud Abás.
Internacional
La amenazas de Irán a Israel indignan a Occidente y Sharón exige que la ONU eche al régimen
Redacción