«Queremos???sacar?más?partido a Alemania y demostrar que podemos hacer avanzar el país», dicen
Derecha e izquierda sellan la «gran coalición» que gobernará Alemania
El pacto permite a Ángela Merkel convertirse en la primera canciller en la historia del país
Ágela Merkel junto a sus socios de gobierno en la presentación de la «gran coalición»
Casi dos meses han transcurrido desde que los alemanes acudieron a las urnas, dos meses de nervios a la espera de un acuerdo de gobierno. Ayer, tras cuatro semanas de negociaciones, los dos partidos mayoritarios sellaron la gran coalición , la segunda en la historia de Alemania. «Queremos sacar más partido a Alemania y las dos grandes formaciones queremos recobrar la confianza de la población y demostrar que podemos hacer avanzar el país». Con estas palabras, la futura canciller, Angela Merkel, ha anunciado esta tarde el esperado acuerdo entre los socialdemócratas del SPD y los conservadores de la CDU y de la CSU para gobernar juntos el país después de cuatro semanas de negociaciones. Merkel ha explicado que el acuerdo ha sido aprobado finalmente por unanimidad por los participantes en las negociaciones. El documento del compromiso, de mas 130 páginas, será presentado oficialmente mañana. La líder democristiana, Ángela Merkel, daba un paso decisivo hacia la cancillería, que podrá ocupar siempre y cuando sea elegida por el parlamento el próximo 22 de noviembre. Compareció visiblemente aliviada frente a los medios, «satisfecha por lo conseguido», dijo. Y es que casi 40 años después del primer ejecutivo compartido de estas características, Alemania se prepara nuevamente para ver a derecha e izquierda gobernando juntas, al mando de la primera mujer cancillera. A su lado, Franz Müntefering, el todavía presidente socialdemócrata, haciendo gala de su pragmatismo, apuntó que «no es momento de euforia porque las coaliciones son pactos con fines específicos», aunque coincidía con su homóloga en que «existe una base de confianza mutua sobre la que trabajar». Después de lanzarse los trastos durante la campaña electoral, ambos contrincantes políticos se han visto obligados a compartir muchas horas en las mesas de negociaciones de sus respectivas sedes en Berlín para llegar hasta donde lo hicieron ayer. Alemania se prepara pues para un gobierno de máximo común denominador «que afronte con pragmatismo los problemas de este país», tal como apuntó el gobernador bávaro y líder socialcristiano (CSU), Edmund Stoiber. Hace siete años, socialdemócratas y verdes, tardaron aun más en firmar un pacto de coalición, que aguantó dos legislaturas. Buen comienzo Está por ver la firmeza de este proyecto, aunque el buen humor mostrado por los líderes, que se retiraron a brindar juntos a invitación de Merkel, es un buen comienzo. La «coalición de las nuevas posibilidades», como la calificó ayer la cancillera, ha exigido compromisos de ambas partes, que ahora están «condenadas» a trabajar conjuntamente. Para empezar, tendrán que confrontar a la opinión pública con un amplio programa de recortes de subvenciones y un aumento impositivo, con el que pretenden sanear las maltrechas arcas alemanas. El compromiso sellado ayer conlleva dos hitos históricos para Merkel, ya que además de ser la primera mujer en ocupar este cargo, será también la primera persona procedente de la antigua República Democrática Alemana en llevar las riendas del país. La designación se producirá el próximo día 22. Las expectativas puestas en la gran coalición, liderada por dos políticos del Este, Ángela Merkel y el nuevo presidente del SPD, Matthias Platzeck, son altas. De ellos se espera que escriban un nuevo capítulo en la historia de la Alemania reunificada.