Dos muertos y nueve heridos en una jornada de relativa calma
Irak acude masivamente a las urnas retando a la insurgencia
Los resultados se conocerán en dos semanas tras una participación de más del 60%
El presidente iraquí Yalal Talabani vota en un colegio de Suleimaniya
Los iraquíes acudieron masivamente ayer a las urnas para elegir a su primer Parlamento tras la caída del régimen encabezado por el ex dictador Sadam Husein, en unas elecciones legislativas históricas. El Ministerio del Interior afirmó que estos comicios, destinados a estabilizar al país y abrir el camino a la retirada de las fuerzas extranjeras, transcurrieron en relativa tranquilidad, a pesar de que se registraron algunos ataques. Los resultados se conocerán en dos semanas. La Casa Blanca calificó la jornada electoral de «día histórico» para Irak, después de que fueran cerrados los colegios de votación, y señaló que la participación fue «elevada» en todo el país y la violencia «relativamente débil». Según las primeras estimaciones no oficiales, la tasa de participación podría rondar entre el 60% y el 80%. Los suníes, que boicotearon los comicios de enero, acudieron a votar y demostraron que quieren estar presentes en el Parlamento, que será elegido para un período de cuatro años. Teniendo en cuenta que la violencia es un elemento perenne en Irak, la jornada fue relativamente tranquila, sobre todo en comparación con las elecciones de enero, en las que 36 personas murieron víctimas de la violencia. Ayer diversos ataques dejaron 2 muertos y 9 heridos. Un vigilante de un colegio electoral perdió la vida y dos policías sufrieron heridas por la mañana al ser alcanzados por una granada en Mosul, al norte del país. A 50 kilómetros al oeste, en Tall Afar, un civil murió y otros dos quedaron heridos a causa de un disparo de mortero contra un colegio electoral. En Bagdad, cuatro iraquíes y un soldado estadounidense fueron heridos por disparos de mortero, uno de ellos en la Zona Verde, el perímetro de seguridad en el que se encuentran los edificios gubernamentales y las embajadas de Estados Unidos y Gran Bretaña. Los comicios se celebraron bajo amenazas de grupos extremistas, como la célula iraquí de Al Qaida. Por eso se desplegó un impresionante dispositivo de seguridad. Las fronteras terrestres y los aeropuertos fueron cerrados, y el toque de queda fue prolongado y sólo podían circular los vehículos provistos de una autorización especial. Después de semanas de tensas negociaciones, la Casa Blanca cedió ayer y aceptó respaldar la propuesta del senador republicano John McCain para prohibir por ley y de forma expresa el trato cruel, inhumano y degradante a los sospechosos de terrorismo bajo custodia estadounidense, sin importar donde se encuentren. No obstante, el Gobierno, de alguna manera se ha salido con la suya al haber colado en el proyecto de ley la garantía de que los interrogadores tengan cómo defenderse en caso de ser acusados de saltarse las normas, en concreto, que puedan alegar que lo hacían siguiendo órdenes. La nueva ley estará incluida en el proyecto de ley de gastos militares para el 2006 y que el Gobierno había amenazado con vetar de forma repetida si finalmente congresistas y senadores decidían dejarla en el texto definitivo.