HOY, ELECCIONES
El alto número de indecisos en Portugalpodría forzar unasegunda vuelta
Al jefe de Estado en Portugal le están reservadas funciones prácticamente diplomáticas, sin ninguna capacidad decisoria en el terreno político. A pesar de ello, los ciudadanos se han tomado estas elecciones presidenciales muy en serio y todo indica que en el día de hoy acudiran masivamente a votar (tienen hasta las 19:00 horas para hacerlo) y se superarán todos los registros de participación. Pese a tratarse de los terceros comicios que afronta el país en menos de un año (en febrero del año 2005 hubo legislativas y en octubre, municipales), los 8,9 millones de electores ven en esta ocasión la oportunidad de optar por mantener el giro hacia la derecha que el país dio en la última cita o bien, respaldar la confianza en el socialismo que llevó a José Socrates hasta el puesto de primer ministro. No mostrarán su determi-nación eligiendo al vencedor -Cavaco Silva, único candidato de derechas, está a una distancia inalcanzable para sus rivales- sino facilitando o denegando el acceso de Manuel Alegre o Mario Soares a una segunda vuelta en la que tendrían posibilidades de lograr la presidencia. Disminución de distancias En el desenlace final serán definitivos los votos del elevado número de indecisos que ha dejado la campaña y que la mayoría sitúa en torno al 12% (aunque algunos sondeos los colocan en un altísimo 23%). Según todas las encuestas, el líder de Portugal Maior está sólo dos o tres puntos por encima de la mayoría absoluta, después de haber iniciado la carrera electoral con once de ventaja sobre dicha franja. En este contexto, los principales candidatos pusieron empeño en sus últimos mítines, el viernes por la noche. Cavaco Silva dijo en Lisboa que su elección es necesaria para lograr «un Portugal próspero y desarrollado». Manuel Alegre reclamó el voto de quienes «aman la libertad y a su patria». Alegre se presenta como el candidato «de la democracia, igualdad, justicia social, de la patria» que frente al «tecnócrata» Aníbal Cavaco Silva quiere un Portugal con «más cultura» y «más sueños». Por su parte, Mario Soares, que se metió en política siendo estudiante de Filosofía y Derecho en la Universidad de Lisboa, contra la dictadura de Antonio Salazar, aseguró en Oporto que «la abstención favorece a la derecha».