Dimite el líder de los liberales por un escándalo homosexual
OLIVIER HOSLET
El Partido Liberal Demócrata no parece levantar cabeza últimamente: dos semanas después de que su líder, Charles Kennedy, dimitiese por problemas con el alcohol, uno de los aspirantes a sucederle ha renunciado al cargo que ocupaba por un «affaire» homosexual. Mark Oaten, de 41 años, casado y padre de dos hijas, anunció la pasada noche que dimitía de su puesto de portavoz para asuntos del Interior tras filtrarse que un dominical revelaría su supuesta relación con un joven dedicado a la prostitución masculina. Según los escabrosos detalles que publica hoy ese dominical y que reproduce en parte la prensa seria, Oaten llevaba una doble vida, y al salir por las noches del Parlamento acudía a veces al apartamento de un joven de 23 años que vendía su cuerpo por el equivalente de 117 euros la hora. La relación comenzó en el 2004 y el político terminó solicitando una sesión especial masoquista. | efe