Evo Morales promulga las leyes para la «refundación» de Bolivia
El presidente de Bolivia, Evo Morales, prometió que la Asamblea Constituyente, que será elegida el 2 de julio e instalada el 6 de agosto, introducirá profundas reformas a la Constitución para «refundar» el país en el marco de una «revolución democrática y cultural» que se propone sepultar el modelo neoliberal, tras 20 años de vigencia. Evo dijo sentirse apoyado por el Estado Mayor del Pueblo, una organización de bases sociales afines al gobierno, y las Fuerzas Armadas para recuperar los recursos naturales y nacionalizarlos en favor del pueblo. Con la inminente promulgación de la convocatoria de la Asamblea habremos «sentado bases sólidas para una segunda independencia de nuestro país», dijo Morales en una ceremonia de aniversario de El Alto, ciudad vecina de La Paz, cuyo movimiento social reclamó la constitución de esa instancia. Los 255 miembros constituyentes de la Asamblea que serán elegidos en julio dispondrán de entre seis y doce meses, a partir de agosto de este año, para modificar la Constitución. Se trata de la segunda Asamblea Constituyente en 180 años reunida en la ciudad de Sucre (capital de Bolivia), desde que se fundó la república el 6 de agosto de 1825. La Asamblea y el referendo fueron aprobados por el Congreso el pasado sábado y de esa manera Morales cumplió la principal promesa de su campaña, apenas siete semanas después de asumir el poder el 22 de enero. Presidente indígena Morales, el primer presidente indígena en 180 años de historia republicana, se propone cambiar las estructuras del país, que ha excluido de manera secular a las mayorías indígenas y campesinas subordinadas a una minoría blanca y mestiza. «Convocamos a los bolivianos a la mayor unidad por nuestras mayorías nacionales, por esa gente empobrecida, por esa gente que ha sido víctima de un modelo neoliberal, por nuestros hermanos que abandonaron Bolivia en busca de trabajo», reclamó Morales. Entre los planteamientos de cambio, Morales anunció que las reformas tendrán que ver con el modelo económico, que tendrá como primer elemento la recuperación de los recursos naturales, muchos de los cuales están en manos privadas, especialmente el sector de hidrocarburos. «Habrá muchas sorpresas en el cambio», apostilló.