Diario de León

Carlos Lage afirma que el mandatario podría reaparecer «en unas semanas»

El vicepresidente cubano niega que Fidel Castro padezca cáncer

Sólo los medios extranjeros se hacen eco de la enfermedad, mientras los cubanos exaltan a su líder

Un hombre reza en la ceremonia que tuvo lugar ayer en la catedral de La Habana

Un hombre reza en la ceremonia que tuvo lugar ayer en la catedral de La Habana

Publicado por
Jorge Lestón - enviado especial | La Habana
León

Creado:

Actualizado:

Justo en el momento en que la cadena de noticias CNN se hacía eco de las palabras del vicepresidente cubano, Carlos Lage, negando que Fidel Castro tenga cáncer de estómago, el principal canal televisivo de la isla, Cubavisión, ofrecía un especial sobre los mensajes de solidaridad con el presidente recibidos en La Habana. Esto que sucedió en la tarde del sábado (madrugada del domingo en España) es un ejemplo del doble rasero que emplea el Gobierno cubano en la información sobre el estado de salud de Fidel, declarado secreto de Estado. Lage aparecía ante las cámaras en Bolivia y daba la réplica a un diario brasileño que informó que el mayor de los Castro sufría cáncer. Mientras, los medios estatales cubanos se limitan a exaltar la figura del comandante: «El pueblo tiene que aguantar para no caer en las especulaciones que buscan los imperialistas. Fidel ha dado en el pasado numerosas pruebas de que es capaz de afrontar los malos momentos con honestiad», explicaba el director de Mesa Redonda, el programa estrella de Cubavisión. Los diarios Gramma, Juventud Rebelde y Tribuna de la Haba na recogían ayer testimonios de apoyo a la revolución de personalidades de la isla y de gente anónima, sin hacer más mención a las palabras de Lage que una referencia a su viaje a Bolivia. Morales y Chávez El desmentido de éste sirvió para crear la expectativa de la reaparición de Fidel «en unas semanas». Según este testimonio, el líder cubano se estaría recuperando positivamente de la intervención quirúrgica. A la posibilidad de la evolución favorable se apuntaron ayer dos mandatarios, íntimos amigos del enfermo. Tanto el jefe del Gobierno boliviano, Evo Morales, como el del venezolano, Hugo Chávez, afirmaron contar con «informaciones fidedignas» que revelan una mejoría. Este último dejó entrever la posibilidad de visitar al líder cubano: «Ya sabes, me esperas por allí para que tomemos un tsunami, que es un energético que prepara Fidel, con soja, avena y no sé cuantas cosas más». Ante el silencio informativo, todo comentario tiene repercusión en la población. Ayer se hablaba de la declaración de un cargo en el Partido Comunista que aseguró que «Fidel está definitivamente fuera de terapia intensiva y se está recuperando tanto como se puede esperar a su edad». Otras fuentes añadían que ya ingiere alimentos. Si los pronósticos fueran ciertos, quizá Raúl Castro, el presidente en funciones, acabe por no ejercer nunca como tal, al menos en público, ya que tras casi una semana aún no ha protagonizado ninguna comparecencia. La censura en torno a la salud del popular líder cubano está resultando contraproducente, ya que la población recurre en muchos casos a los medios extranjeros para informarse. Estados Unidos pretende aprovechar la situación y se especula con la posibilidad de que desde Miami se trate de recuperar la emisión en Cuba de Radio Martí, auspiciada por exiliados anticastristas. A través de la CNN también se conocieron en Cuba las palabras de ,Condolezza Rice, quien pidió ayer a los cubanos que no salgan de su país y prometió que Washington estará con ellos en el momento de una transición política. Puntual, a las 10.30 de la mañana, el cardenal Jaime Ortega salió ayer a oficiar misa. A través de la nube de incienso que lo rodea pudo ver al pequeño coro, equipado con órgano y percusión, y a los feligreses, unos doscientos entre cubanos y turistas. Nada anormal en un domingo de agosto, sino fuera por la treintena de periodistas que, cámara en mano, se atraviesan en su recorrido por el templo antes de subir al altar. Casi nadie recuerda tantos reporteros en la catedral de La Habana. Quizá con una excepción, aunque bastante reciente. Entonces, el presidente Fidel Castro visitó el edificio para mostrar su simpatía por el papa Juan Pablo II, gravemente enfermo, al que calificó de «excelente persona» y «amigo». No han transcurrido dos años de aquello y la Iglesia ha encontrado la ocasión para devolverle la moneda al comandante. «Que Dios acompañe al presidente en su enfermedad e ilumine a quienes han recibido provisionalmente las responsabilidades del Gobierno», rogó el cardenal Ortega antes de comenzar la celebración. El oficiante explicó a los congregados que el «delicado estado de salud» de Fidel «es un motivo de inquietud para el pueblo, y la Iglesia comparte esa preocupación». El mensaje del representante de la diócesis de La Habana se escuchó también en el resto de iglesias de la capital a la misma hora. En él, hubo otra petición llamativa: «Que la paz y la convivencia no puedan ser perturbadas por ninguna situación externa o interna». «Por la patria» El resto de la ceremonia transcurrió sin más referencias a Castro y los reporteros, que grabaron completa la intervención de Ortega tras la lectura del evangelio (referido a la transfiguración de Jesús), se quedaron sin obtener ninguna interpretación personal del cardenal acerca de la situación en la isla. Tampoco la hubo en la improvisada rueda de prensa que el oficiante dio poco después en el salón parroquial. Allí se limitó a repetir el discurso y a destacar que el futuro del país caribeño «sólo lo conoce Dios». Precisamente, entre las peticiones realizadas antes de la eucaristía destacó una: «Por la patria. Por su futuro». Lo que sí aclaró el máximo responsable de la diócesis es que no han recibido ningún mensaje del Papa Benedicto XVI, aunque no descartó que pueda haber «llegado a otro estamento», ya que «no creo que se hayan hecho públicos todos los mensajes que ha recibido el Gobierno hasta la fecha». Los feligreses mostraron su descontento por la presencia de los medios de comunicación. La Premio Nobel de la Paz guatemalteca Rigoberta Menchú expresó ayer en la ciudad boliviana de Sucre su esperanza de que el presidente cubano, Fidel Castro, recupere pronto su salud y reasuma la conducción del país. Menchú, que asistió en Sucre a la instalación de la Asamblea Constituyente boliviana junto con el vicepresidente de Cuba, Carlos Lage, aseguró que éste le indicó que Castro «se está recuperando extraordinariamente». «Cuando se desea el mal a una persona, recibe mucho bien, así que seguramente Fidel recibió mucho bien de todo el mal que le han deseado», anotó Menchú al recordar las manifestaciones de euforia de cubanos residentes en Miami al conocer el estado de salud del gobernante. «Ya es tiempo de que dejen en libertad a Cuba; es tiempo de que se respete la dignidad de la gente que está ahí, que sabe decidir», indicó la Premio Nobel. «Fidel tiene derecho a defender su causa y una vida entera», agregó la Premio Nobel de la paz. El presidente venezolano, Hugo Chávez, planteó ayer que el gobernante cubano, Fidel Castro, es como el «Papa» de los revolucionarios y vaticinó que el presidente boliviano, Evo Morales, tendrá un lugar en la historia junto a Tupac Catari y Simón Bolívar. Estas comparaciones las hizo Chávez después de que Morales llamó a su programa dominical de radio y televisión ¡Aló Presidente! y ambos entablaron una breve conversación. Durante el dialogo salió a relucir los deseos de recuperación, tras la operación a la que se sometió el pasado lunes, del presidente cubano, a quien Morales llamó «hermano mayor». «Más que un hermano mayor, Fidel es como el Papa de nosotros, de los revolucionarios», le contestó Chávez. Ambos gobernantes hicieron votos por la pronta recuperación de Castro y le desearon una pronta reincorporación a sus funciones políticas. Morales informó del ambiente festivo existente ayer en Bolivia por la instalación de la Asamblea Constituyente.

tracking