Los detenidos podrían guardar relación con los terroristas del 7-J a través de una madrassa
Una alianza de cuatro grupos islámicos planeó derribar los aviones en vuelo Blair se enfurece por las críticas de la comunidad musulmana británica a su política exterior
Implicada una agencia que recogía dinero para los afectados del seísmo de Pakistán
Un policía vigila el aeropuerto londinense de Heathrow
Las investigaciones policiales por la trama terrorista desbaratada el jueves que pretendía hacer estallar aviones de pasajeros sobre ciudades norteamericanas en su vuelo desde el Reino Unido han dejado al descubierto lo que puede ser una alianza del terrorismo musulmán contra objetivos occidentales. Y es cada vez más evidente que las detenciones realizadas en Pakistán fueron el detonante de la acción policial en el Reino Unido que desbarató el múltiple atentado. Según se desprende de la información incautada en Pakistán, país en el que se diseñó y desde el que se apoyó con dinero y entrenamiento a los terroristas basados en Inglaterra, cuatro o cinco organizaciones terroristas habrían tomado parte en la elaboración del plan. Entre los grupos involucrados se encuentran el paquistaní Lashkar-e-Toiba (LeT), el grupo extremista suní Lashkar-e-Jhanhvi (LeJ) y, quizás el más sorprendente, la agencia de caridad musulmana con sede en el Reino Unido cuyo objetivo era el de recaudar dinero para las víctimas del terremoto que sacudió Pakistán en el 2005, Al Mahajroon. La otra organización es Hizbul Tehrir, también con sede en el Reino Unido. Otras fuentes hablaban de la vinculación del grupo terrorista Jaish-e-Mohammed, ya que cinco de sus integrantes cooperaron como «ayudantes» de los terroristas por lo que fueron detenidos en Pakistán hace unos días. En lo que coinciden las agencias de inteligencia británicas y norteamericanas es en identificar la detención en Pakistán del británico de nacionalidad, Rashid Rauf, como la pieza clave que llevó a desentramar toda la operación terrorista y lo que obligó a que Scotland Yard realizara las redadas en las viviendas de Londres, Birmingham y High Wycombe, que se saldó con 24 detenciones. Uno de los arrestados en Birmingham es el hermano de Rauf, Tayib. Sin demora Scotland Yard pensó que al ser detenido Rashid -que recibió entrenamiento por Al Qaeda en Pakistán- su ausencia obligaría a los integrantes de la trama terrorista a abandonar sus lugares habituales en los que estaban controlados por la policía o a llevar a cabo el atentado terrorista sin mayor demora. Scotland Yard dejó entrever la posibilidad de que los detenidos en las últimas 48 horas pudieran tener vínculos con los terroristas del 7-J en Londres el año pasado. Se cree que alguno de los detenidos el pasado jueves coincidió con los viajes que realizaron los terroristas de los atentados de Londres a Pakistán. Es posible que coincidieran en la misma madrassa, la escuela religiosa donde estudian el Corán. Mientras el tráfico aéreo vuelve progresivamente a la normalidad, la mayoría de los países han reforzado sus medidas de seguridad, en particular con la prohibición de transportar en la cabina del avión cualquier líquido o spray. El Gobierno británico reaccionaba con furor a las acusaciones vertidas contra su política exterior como instigadora de la animadversión de la comunidad musulmana británica hacia los valores occidentales. «Es parte de una visión distorsionada del mundo, una visión distorsionada», dice. El ministro de Transporte, Douglas Alexander, calificó estas acusaciones recogidas en la carta firmada por grupos y personalidades musulmanas del Reino Unido y publicada en varios rotativos británicos como «peligrosa y estúpida», y agregaba que «ningún Gobierno que se precie permitirá que su política exterior sea dictada por las amenazas de los terroristas.» En la carta se advierte a Tony Blair de que el furor entre los musulmanes que ha generado la invasión de Irak y la negativa de Blair a poner fin a los ataques de Israel sobre ciudades del Líbano «están alimentando peligrosamente el extremismo en el Reino Unido.» Entre los firmantes de la carta se encuentran varios parlamentarios de origen musulmán.