La policía británica investiga actualmente una docena de «grandes conspiraciones terroristas» | Crónica | Polémicas vacaciones en el Caribe |
Cae el jefe de Al Qaeda en el Reino Unido que ideó derribar los aviones en vuelo Críticas a Blair porque navega con Cliff Richard en plena crisis Una célula islamista quería matar al rey de Marruecos y proclamar un régimen integrista
Londres ha desbaratado cuatro grandes atentados desde el 7-J y alerta de que habrá más «No te preocupes
Los pasajeros hacen cola bajo la lluvia a las puertas del aeropuerto londinense de Heathrow
Los británicos escucharon ayer de boca de su ministro del interior, John Reid, la sospecha de que en su vida diaria han de convivir con la amenaza terrorista y de que esta será la realidad durante mucho tiempo. Reid afirmó ante las cámaras de la BBC que desde que se produjeron los atentados del 7 de julio del año pasado los cuerpos de seguridad «han desbaratado al menos cuatro grandes complot terroristas». El líder de Al Qaeda en el Reino Unido se encuentra entre los detenidos. Este individuo no es sólo el cerebro del supuesto complot para explotar en vuelo una decena de aviones llenos de pasajeros rumbo a Estados Unidos sino responsable de «la planificación de otras atrocidades en los últimos años». Preguntado si estas tramas terroristas abortadas hubieran causado una gran pérdida humana, Reid no vaciló en indicar que «a tenor de la información recibida, sí.» Reid también confirmó de algún modo la información publicada ayer por el dominical The Observer, según la cual se están llevando acabo en este momento al menos dos docenas de investigaciones terroristas en el Reino Unido. «No voy a confirmar el número exacto, pero no voy a negar que tenemos entre manos un número semejante de grandes conspiraciones terroristas», dijo Reid. Pero los críticos del Gobierno laborista británico indicaban ayer que si tan alta era la amenaza terrorista como ha indicado Reid en las últimas horas, el primer ministro británico Tony Blair debería de haber suspendido sus vacaciones en el Caribe, donde continúa a pesar del estado de alerta que vive el país. Reid también defendió la de-cisión de mantener el estado de máxima alerta en el Reino Unido, ya que «si bien hemos detenidos a los principales sospechosos de este complot en particular, he de ser honesto y decir que sobre la base de lo conocemos, hay más terroristas en libertad, por lo que la amenaza de un ataque terrorista en el Reino Unido es aún muy alta», y agregó que «es altamente probable que suframos otro intento de ataque terrorista y, esto es algo en lo que todos estamos de acuerdo». Cada vez son menos, pero a Tony Blair aún le quedan algunos amigos. Por ejemplo, el Elvis Presley británico , Cliff Richard, en cuya mansión caribeña el primer ministro está disfrutando otra vez de sus vacaciones. Y naturalmente, el presidente George W. Bush, con quien mantiene un «estrecho contacto telefónico» desde Barbados para hablar de la lucha antiterrorista o la crisis libanesa, según Downing Street. Muchos compatriotas del primer ministro encuentran extraño que esté fuera del Reino Unido precisamente en este momento. «Mientras el terrorismo atenaza a los aeropuertos británicos y miles de viajeros están a la deriva, el premier se permite irse de vacaciones», criticó Daily Mail. A bordo de un yate El rotativo no podía ser más directo: «No te preocupes primer ministro. Realmente no te estás perdiendo gran cosa en casa», rezaba en su portada. La prensa británica muestra fotografías de Blair de buen humor a bordo del yate de Cliff Richards, llamado Good Vibrations . En Estados Unidos, Blair puede seguir cosechando elogios, escribe The Economist bajo el título «El dilema del perro faldero». Pero en casa, su imagen de fiel siervo de Bush lo dejan en una po-sición «tan solitaria y vulnerable como nunca antes de su llegada al poder en 1997». A las críticas de la oposición se han sumado cien diputados laboristas y su ex ministro de Exteriores Jack Straw. Cuatro presuntos miembros de una célula terrorista cuya in-tención era derrocar al rey de Marruecos, Mohamed VI, para instaurar un régimen integrista, fueron detenidos en Marruecos la pasada semana, según reveló el sábado el diario marroquí Al Ittihad . Según este diario, perteneciente a la Unión Socialista de las Fuerzas Populares), la conspiración fue desbaratada el pasado día 7, con el desmantelamiento de una cé-lula a la que pertenecían cuatro militares retirados, que operaba en Casablanca. «Los servicios de seguridad desmantelaron una red terrorista que planeaba cometer actos criminales en el territorio nacional», se limitó a informar el pasado día 8 la agencia estatal de noticias MAP, citando un comunicado del Ministerio del Interior. Según estas fuentes, las autoridades detuvieron a 44 miembros del hasta ahora desconocido Grupo de Apoyo El Mehdi, y se incautaron de explosivos, material propagandístico y de laboratorio, señaló la agencia. El líder del grupo «tenía previsto proclamar la yihad» o guerra santa, informó la agencia. Para ello, «reclutó a islamistas con intención de entrenarles en el uso de explosiones en las regiones Nador y Uezán, desde donde iba a proclamar la Yihad, tras comprar armas de fuego», añadió MAP. El grupo pretendía financiar sus actividades con robos a bancos y a convoys de transporte de dinero. La prensa argelina destacó el sábado en sus titulares la presunta conspiración, y estimó que ello demuestra la realidad del peligro integrista en el país. Según los diarios del país vecino, la monarquía marroquí se encuentra en peligro «o al menos en una situación que recuerda las peores horas que vivió bajo Hasán II».