El Grupo Salafista, el más activo, rechazó la oferta del Gobierno de retirar las armas JUSTICIA ORIENTE MEDIO CRISIS IRANÍ BOLIVIA
El 50% de los terroristas argelinos se han acogido a la ley del perdón Mezrag: «El proceso debe concluir con una amnistía general» Taiwán reclama a Suiza el desbloqueo de 410 millones de euros Blair visita Israel durante dos días para reunirse con Olmert
Ha habido 300 rendiciones, 2.200 liberados y más de 40.000 demandas de indemnización

Mezrag, del Ejército Islámico de Liberación, uno de los amnistiados
Finalizado el pasado 31 de agosto el plazo de seis meses otorgado a los violentos integristas argelinos para que rindieran sus armas y se acogieran a una amnistía gubernamental, en las condiciones que estipula la Carta por la Paz y la Reconciliación Nacional, ni víctimas ni verdugos parecen haber visto satisfechas sus exigencias. A pesar de las conclusiones bastante optimistas del ministro del Interior, Noureddine Yazid Zerhouni, analistas y observadores coinciden en que, pese a la ley del perdón, no se está lejos de la situación de partida. Las cifras se antojan bastante pobres. De 700 terroristas todavía activos en Argelia, según estimaciones oficiales, sólo entre 250 y 300 individuos, a los que habría que sumar 35 rendiciones más, una vez ya expirado el plazo estipulado, abandonaron las filas del maquis para acogerse a las medidas de gracia. A pesar de que la Carta, aprobada en referendo en septiembre del 2005, estipulaba que sólo quienes no tuvieran delitos de sangre podrían acceder al perdón gubernamental, lo que ha cerrado la puerta a algunos, los incentivos ofrecidos por el régimen no han captado el interés de los terroristas. Rechazo Cabe destacar el rechazo frontal del Grupo Salafista por la Predicación y el Combate (GSPC), la formación integrista más activa en suelo argelino y en la región saheliana, que se atribuye incluso atentados en Mauritania. En un clima convulso, ante la recrudescencia de las masacres colectivas, la multiplicación de atentados con bomba y ataques durante los últimos meses, algunos se preguntan si es posible la repetición de un drama que causó en Argelia más de 150.000 muertos, millones de huérfanos y discapacitados, además de 6.146 desaparecidos, según las últimas estimaciones. La ligera merma en el contingente humano de los grupos terroristas no ha reducido en demasía su capacidad militar, que se mantiene intacta. Además de las rendiciones, unos 2.200 detenidos integristas han salido de prisión, en virtud de una amnistía parcial o total de sus condenas. Entre estos, Abdelhaq Layada, dirigente de los Grupos Islámicos Armados (GIA), considera que el régimen debe ir más allá, «ofreciendo un mínimo de garantías para convencer a los indecisos». Y recuerda que las mujeres implicadas en asuntos islamistas están en la cárcel, al igual que los que han vuelto del extranjero. Para otro histórico islamista, Madani Mezrag, antiguo emir de el Ejército Islámico de Salvación (EIS), «la Carta como plan de paz está lejos de concretizarse sobre el terreno, debiendo concluir este proceso con una amnistía general y la devolución a nuestros hermanos de todos sus derechos cívicos y políticos». Para Mezrag, «la Carta incrimina únicamente al Frente Islámico de Salvación (FIS), formación que ganó la primera vuelta de las legislativas de 1991, donde se sitúa el origen de la escalada violenta, evadiendo las responsabilidades del régimen en lo ocurrido en la década de los 90, e incriminando a cualquier persona que quiera llevarlo ante los tribunales». De todos modos, pese al vencimiento del plazo, el proceso no está cerrado y «la reconciliación no tiene plazo», como ha dicho el primer ministro, Abdelaziz Belkhadem. Deja así la puerta abierta a los arrepentidos de última hora ante la indignación de las víctimas, quienes exigen el esclarecimiento de la verdad y justicia. Un último aspecto de la Carta hace alusión al derecho a la indemnización de las víctimas. Hay más de 40.000 demandas, a la espera del informe de la Comisión de Seguimiento de la Aplicación de la Carta que, de momento, no ha podido evaluar más que 5.000 casos. Taiwán ha reclamado a Suiza el desbloqueo de 520 millones de dólares (410 millones de euros) retenidos en bancos suizos, en relación con las comisiones presuntamente pagadas por la venta de seis fragatas francesas en 1991. La Oficina Federal suiza de Justicia confirmó ayer que las autoridades taiwanesas han presentado una solicitud para tratar de recuperar ese dinero por considerar que se trata de comisiones ilegales pagadas en la operación. | efe El primer ministro británico, Tony Blair, llegó ayer a Israel para una visita de dos días a la región que le llevará también a los territorios palestinos. La posguerra en el Líbano, el programa nuclear iraní y, sobre todo, la manera de reactivar el diálogo entre Israel y la Autoridad Nacional Palestina (ANP), son los temas que deberían centrar las conversaciones que mantuvieron ayer por la nochelos dos jefes de gobierno en la residencia de Olmert. | efe El negociador nuclear iraní, Ali Lariyani, aseguró tras una reunión de tres horas con el responsable de la Política Exterior de la UE, Javier Solana, que las conversaciones fueron «constructivas» y que proseguirán mañana, domingo, en Viena. La portavoz de Solana, Cristina Gallach, informó por su parte que la reunión fue «constructiva y positiva» y que Solana pasará la noche en Viena para volver a reunirse con Lariyani hoy domingo. | efe Los organizaciones cívicas de los cuatro departamentos de Bolivia que pararon el viernes pasado dieron al Gobierno del presidente, Evo Morales, una tregua a la espera de que el diálogo con la oposición dé sus frutos. Fuentes de los comités cívicos de Santa Cruz y Tarija, regiones que junto a Beni y Pando hicieron la huelga, dijeron que el jueves se reunirán para evaluar el avance del diálogo en la Asamblea. | efe Los miembros del Comité Militar de la Alianza Atlántica, firmaron ayer, en la capital polaca, un acuerdo sobre la creación en Holanda de un Centro de Perfeccionamiento de la Colaboración Civil y Militar (CCOE). Dicho centro preparará al personal de los grupos de la Colaboración Civil y Militar (CIMIC) de los Estados miembros de la OTAN y de los países asociados. El general Franciszek Gagor, jefe del Estado Mayor de Polonia, señaló que la colaboración entre civiles y militares suele ser menospreciada en tanto que tarea no puramente militar. «Pero en los tiempos actuales el éxito de las misiones depende, en gran medida, de la colaboración del Ejército con la población civil», recalcó el general Gagor. «En las operaciones pacíficas y de estabilización los factores económicos y políticos tienen una importancia cada vez mayor y de ahí el creciente peso de las organizaciones no gubernamentales e internacionales que colaboran con el Ejército», concluyó el general Gagor. Los equipos de rescate hallaron ayer los cadáveres de otros cinco mineros en una mina de oro en Siberia, con lo que ya son 21 los operarios muertos desde que ocurriera el jueves un incendio, informó el ministerio de Situaciones de Emergencia de Rusia. Otro de los mineros, que había sido rescatado con vida, murió en el hospital en Chitá agregó un portavoz del ministerio, citado por la agencia Interfax. Además, tres mineros, atrapados durante más de 40 horas, consiguieron subir a la superficie por sus propios medios, y otros cinco fueron rescatados ayer a 435 metros de profundidad, con lo que descendieron a 4 los operarios que continúan desaparecidos. A pesar de las adversas condiciones, temperaturas de hasta 35 grados y una intensa humareda, más de 300 efectivos participan en las labores de rescate. «Los equipos de salvamento seguirán buscando hasta que todos los mineros, vivos o no, sean izados a la superficie», aseguró Pavil Gueniatulin, Gobernador de Chitá.