El ministro de Exteriores de Chávez se negó a ser cacheado en el aeropuerto de Nueva York
EE. UU. crea otro conflicto con Caracas al retener a su canciller
El presidente venezolano dice que es «una nueva provocación de míster Diablo (Bush)»
Maduro en rueda de prensa en las Naciones Unidas
Washington dio aliento el sábado a los discursos «antiimperialistas» de Hugo Chávez con un monumental error diplomático. En un momento en el que la tensión entre Estados Unidos y Venezuela se ha disparado, tras el discurso de Chávez ante la ONU -donde llamó diablo a George W. Bush-, la retención en el aeropuerto neoyorquino JFK del ministro de Exteriores venezolano, Nicolás Maduro, generó una nueva andanada de críticas desde Caracas. Antes, el propio Maduro ofreció una conferencia en Nueva York tras el incidente para explicar lo ocurrido. «La verdad verdadera, relató, es que pasé 90 minutos detenido en una sala de cuatro (metros) por cuatro del aeropuerto después de negarme a abrir las piernas para que me cacheasen». El ministro había comprado con dinero en efectivo y en el propio JFK los billetes para regresar a Venezuela junto a su mujer y su hijo. Este hecho despertó los recelos de los equipos de seguridad, que le instaron a que mostrase el contenido de sus maletas. «Les abrí el equipaje, pero en-tonces nos dijeron que nos iban a quitar la ropa y los zapatos y les respondí que para eso nos tenían que sacar muertos. Le indiqué al funcionario quién era yo, e invoqué los principios internacionales de protección a los diplomáticos y eso fue peor», aseguró el venezolano. «Vinieron dos policías típicos de película, de dos metros de alto por dos de ancho, y nos amenazaron», añadió. De ahí, Maduro pasó al cuarto donde estuvo retenido y donde, según afirmó, «llegaron a insultarnos». Durante la rueda de prensa, el ministro advirtió a Washington de que Venezuela «sabrá defenderse de abusos como este». «Enfrentaremos a Estados Unidos en el terreno en el que ellos nos ataquen, señaló, incluso si, como en esta ocasión, vienen por la fuerza». Por de pronto, el diplomático solicitó la intervención inmediata de las Naciones Unidas y aseguró que el propio secretario general, Kofi Annan, ha asignado un equipo de abogados al caso. «Nueva provocación» Mientras, en Caracas, Hugo Chávez, era informado del suceso durante una entrevista en televisión. De inmediato aseguró que se trataba de «una nueva provocación de míster Diablo», en alusión a George W. Bush, e indicó que el trato dado a Maduro se debe a que figura en una lista de Estados Unidos como participante en el intento de golpe de Estado que lideró el propio Chávez en 1992. «Pero no estuvo allí», aclaró. El presidente recordó que él había sufrido recientemente «otro sabotaje» -un corte de luz- cuando daba un discurso en Harlem.