Diario de León

Bush considera «nada creíble» el estudio y el Gobierno iraquí lo califica de «exagerado» OPINIÓN

Un informe independiente cifra en 655.000 los muertos en Irak desde lainvasión Natascha Kampusch tiene miedo a la multitud y a menudo tapa sus oídos para no escuchar el ruido El ex presidente del Congreso de Italia propone un control antidroga obligatorio

El trabajo, de una universidad, dice que la violencia mata al mes a 15.000 civiles

Turcos iraquíes gritan consignas contra el federalismo

Turcos iraquíes gritan consignas contra el federalismo

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Ó. Santamaría Enrique Müller ENRIQUE VÁZQUEZ - corresponsal | washington berlín efe | roma

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Alrededor de 655.000 civiles iraquíes han muerto de forma violenta desde la invasión estadounidense del país árabe, en marzo del 2003, según reveló ayer un nuevo estudio que supera con creces las estimacio-nes hechas hasta ahora, y que fue calificado por el presidente George W. Bush de «nada creíble». «Esta cifra, sin relación con la realidad, es exagerada», declaró el portavoz del Gobierno iraquí, Alí Debbagh. El informe, un nuevo golpe para la Casa Blanca a menos de un mes de las elecciones en las que los republicanos se juegan el control del Capitolio, fue elaborado por la Universidad estadounidense de Johns Hopkins, y publicado en la revista médica británica The Lancet . El estudio dice que en Irak hay 15.000 muertes violentas al mes, el 31% a manos de las fuerzas de la coalición. La cifra de muertos es veinte veces mayor que la de 30.000 que Bush citó en diciembre pasado, y supera más de diez veces las casi 50.000 que ha contabilizado el grupo privado Iraq Body Count. El análisis -basado en encuestas a 1.849 familias iraquíes- señala que la gran mayoría de las muertes fueron por disparos (56%), mientras que el 13% se debieron a explosiones de coches bombas. En los datos también se han contabilizado los óbitos por causas derivadas de la inva-sión, pero no necesariamente violentos - enfermedades-, que serían unos 55.000. Los investigadores han concluido que si la tasa de mortalidad en Irak era en el 2002 de 5,5 por mil personas al año, tras la invasión subió hasta 19,8. «Actualmente ocurren muer-tes en Irak a un ritmo tres veces superior al registrado antes de la guerra», indicó el doctor Gil-bert Burnham, quien ha dirigi-do el estudio esponsorizado por la Escuela de Salud Pública de la mencionada universidad. En una rueda de prensa en la Casa Blanca, Bush dijo que el estudio no era creíble y que las tropas seguirán en el país el tiempo necesario. Aunque ya han transcurrido más de siete semanas desde su espectacular regreso al mundo de los vivos, Natascha Kampusch aún no ha logrado olvidar la pesadilla de su cautiverio, todavía es incapaz de disfrutar de la libertad, le tiene miedo a la multitud y a menudo tapa sus oídos para no escuchar el ruido de la civilización. «Aún no me siento libre», confesó la joven de 18 años a dos periódicos austriacos ( Kurier y Der Standard ), al admitir que su jornada está repleta de obligaciones, incluidas las sesiones de terapia que recibe para poder asimilar su trágico pasado y afrontar una vida normal. Natascha también critica a los periodistas españoles que intentaron entrevistarla en la calle y que terminaron enfrentándose en forma violenta con su padre. «El equipo nos asaltó a mi y a mi familia y eso que les habíamos dejado bien en claro que no íbamos a contestar ninguna pregunta. Ha sido la peor experiencia», recuerda. Natascha desea recurrir a la justicia de su país para obtener en propiedad la casa donde vivió secuestrada. Pero Natascha no tiene intención de vivir en la casa, quiere dejársela a la madre de su captor. Además, parará todas las versiones que circulan sobre su vida, como que fue sometida a prácticas sadomasoquistas. El ex presidente del Congreso de los Diputados italiano y líder de la democracia cristiana Pier Ferdinando Casini pidió ayer que todos los parlamentarios se sometan a un control antidroga, después de que un programa de televisión revelara que un tercio de los diputados consumen estupefacientes. «Los ciudadanos italianos tienen derecho a saber si los parlamentarios que han elegido son drogadictos o no. Por ello, estoy preparando una proposición de ley para introducir una prueba obligatoria para todos», afirmó Casini. La réplica a Casini vino del jefe del grupo de los Verdes en el Congreso, Angelo Bonelli, quien ha afirmado que «estamos en el festival de la demagogia». Bonelli añadió: «¿Por qué no introducimos también una prueba de actitud para verificar el nivel de inteligencia de los parlamentarios?». Continúa así por tercer día consecutivo el escándalo surgido tras una investigación del programa de humor Le Iene, (La hiena) que emite el canal de televisión Italia 1, por la que un tercio de los miembros del Congreso consume hachís y cocaína. El programa no llegó a emitirse porque lo impidió la Autoridad garante del derecho a la intimidad, un organismo creado por el Parlamento y elegido por éste. ES COMO una revancha para The Lancet , la prestigiosa revista británica de medicina, acusada de frivolidad por publicar hace dos años un informe según el cual la guerra en Irak había causado ya la muerte de cien mil iraquíes. Pues ahora distribuye otro que sube la cifra hasta más de 600.000. Con el precedente de lo sucedido en octubre del 2004 es de suponer que los editores tendrán por solvente la cifra, obtenida por un equipo prestigioso dirigido por el doctor Gilbert Burnham, de la Universidad Johns Hopkins, con asistencia de universitarios iraquíes para el trabajo de campo. Y no han intentado contar los cadáveres, misión imposible, sino establecido una muestra creíble de 1.849 hogares que reúnen a casi trece mil personas y extrapolado el número de bajas obtenido al total de hogares del país, de 27 millones de habitantes. El resultado es escalofriante: casi 655.000 iraquíes han muerto y un 31 por ciento serían víctimas de acciones de las tropas de la Coalición. Hasta ahora, tras cuestionarse abiertamente el primer informe Lancet se manejaban prudentemente dos cifras: las de la encomiable ONG Iraqi Body Count, que ayer daba en su página web 48.693 civiles muertos, y la del Gobierno iraquí, obtenidas de los ministerios de Sanidad e Interior, que está reconociendo más de tres mil bajas civiles mensuales desde el verano y poco más de 1.000 al mes desde que la violencia sectaria estalló con el atentado contra la mezquita dorada chií en Samarra en marzo pasado. Iraqi Body Count sabe que está muy debajo de la realidad y siempre hace constar que se limita a anotar la información de los depósitos de cadáveres o los partes de bajas divulgados por la prensa. De modo que, en general, se tenía por correcta cualquier cifra que no llegara a los cien mil del primer Lancet pero sobrepasara la de la ONG y, desde luego, la interesadamente baja que menciona a veces el presidente Bush. Pero de eso a 655.000 hay tal distancia que la polémica está servida y ya se insinúa que se trata de favorecer a los demócratas cara a las elecciones legislativas del siete de noviembre. Pero es difícil creer que profesionales de prestigio se presten a semejante manipulación. Y, en todo caso, sí hay una cifra que nadie discute, porque la da el Pentágono: ya han muerto en Irak 2.750 soldados, entre ellos, 29 en lo que va de mes.

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