| Perfil | Donald Rumsfeld |
El halcón se va del Pentágono
Rumsfeld visitando a las tropas americanas en uno de sus muchos compromisos fuera de EE.UU.
Rumsfeld tiene esa capacidad de irritar y maravillar al mismo tiempo a quien le escucha, gracias a un toque maquiavélico que muchos le atribuyen y él no hace nada por ocultar. Considerado uno de los cerebros más brillantes y conservadores dentro del Ejecutivo de George W. Bush, Rumsfeld forma parte del núcleo duro del entorno del vicepresidente, Dick Cheney, los llamados halcones, que comparten una visión belicista de las relaciones internacionales. Su sonrisa irónica, que pasa por ser su seña de identidad, había desaparecido en sus últimas intervenciones, ante la presión cada vez mayor que recibió hasta dentro del propio Pentágono por el rumbo de la guerra de Irak. Rumsfeld, de 74 años, fue hasta ayer el secretario de Defensa de mayor edad que ha tenido EE.UU., después de haber marcado también el hito de ser el más joven, cuando desempeñó este cargo entre 1975 y 1977 con el presidente Gerald Ford con apenas 43 años. Deber cumplido Rumsfeld se puede ir con la satisfacción de haber cumplido con uno de las principales misiones que Bush le encargó cuando tomó posesión, en el 2000: reforzar el poderío y la importancia de las Fuerzas Armadas, que han visto cómo su presupuesto se ha disparado. Sin embargo, los fracasos continuados en la guerra de Irak han podido más que su habilidad para conceder al Ejército un papel preponde-rante en las decisiones del Gobierno. Afrontó críticas por el escándalo de torturas a prisioneros en la cárcel iraquí de Abu Ghraib y las detenciones de extranjeros sospechosos de terrorismo en la prisión de Bahía de Guantánamo, así como por su fracaso para anticipar la insurgencia iraquí y por la cantidad de tropas enviadas a la guerra Su carrera es muy similar a la del vicepresidente Cheney, con quien comparte muchas similitudes: una carrera política meteórica seguida de varios puestos como dirigen-te de grandes empresas, y la resurrección con Bush. La carrera de Rumsfeld comenzó con altos vuelos, ya que su primer trabajo fue como aviador dentro de la Marina, pero pronto se dejó seducir por la política y fue elegido en 1962 congresista con sólo 30 años. Dejó el Congreso en 1969 para ocupar altos cargos en la Administración del entonces presidente Richard Nixon. Antecedentes En 1973 fue enviado a Bruselas como embajador en la OTAN, y volvió a Washington con Gerald Ford, quien le nombró jefe de su oficina y después de gabine-te. Tras la derrota electoral de Ford ante el demócrata Jimmy Carter, Rumsfeld pasó a dirigir varias grandes empresas. Sin embargo, nunca se alejó demasiado de los pasillos de poder, y durante la etapa de Ronald Reagan ejerció de asesor especial para Oriente Medio. Fue en esta época cuando Irak empleó armas químicas contra Irán facilitadas por EE.UU., aunque según el propio Rumsfeld advirtió a Sadam del uso de los gases si bien es verdad que el líder árabe no hizo caso ni mucho menos a estas advertencias.