Al Qaida mintió a Washington sobre sus vínculos con Sadam para propiciar una rápida invasión iraquí
Al menos un líder de Al Qaida mintió sobre sus vínculos con el régimen de Sadam Husein para precipitar la invasión estadounidense de Irak. O eso es lo que cuenta un doble agente secreto que pasó 7 anos infiltrado en la red terrorista de Osama Bin Laden en una publicación que acaba de sacudir en estos días a la sociedad americana, Su nombre ficticio es Omar Nasiri, quién acaba de publicar un libro titulado Inside the Jihad (La Guerra Santa por dentro) en el que cuenta su adiestramiento en un campo de Al Qaida en Afganistán y su trabajo al servicio del espionaje francés y británico. Nacido en Marruecos en 1967, aunque puede que estos datos sean igual de verdaderos que su nombre, Nasiri afirma que Bin Laden queria que Estados Unidos invadiera Irak para así tener un motivo para expandir su cruzada contra los infieles en todo el mundo. Para ello, a la vista de los resultados, y si fuera cierta lo que cuenta Nasiri, solo tuvieron que mentir. El encargado de hacerlo fue Ibn Sheik al Libi, jefe de su campo de entrenamiento, que cuando fue capturado por las tropas norteamericanas despues del 11-S hizo lo que antes había enseñado a Nasiri: confesar que el ex presidente iraquí Sadam Husein tenía armas de destrucción masiva y que Al Qaida las iba a conseguir gracias a él. Lo que querían escuchar «Estoy seguro de que les mintió. Les dijo exactamente lo que querían escuchar», afirma el autor del libro, quien apunta sin lugar a dudas que ningún yihadista diría la verdad ni siquiera bajo tortura. La confesión de Libi surtió efecto. Desde el presidente George W. Bush hasta el entonces secretario de Estado, Colin Powell, aludieron en público a comienzos del 2003 al testimonio de este (sin citarlo expresamente) para justificar los vínculos entre Husein y Bin Laden, una de las principales razones que esgrimieron para invadir el país árabe. Nasiri también dispara contra sus antiguos jefes y afirma que los servicios secretos europeos no prestaron atención a sus avisos sobre posibles atentados del grupo terrorista Al Qaida.