El Supremo ordena a la Audiencia Nacional investigar el «caso Couso»
La Audiencia Nacional tendrá que investigar el asesinato del cámara español de Telecinco José Couso, que el 8 de abril del 2003 murió en un ataque realizado por tanques del Ejército estadounidense contra el hotel Palestina, en Bagdad (Irak). Así lo determinó ayer, por unanimi-dad de sus cinco magistrados, el Tribunal Supremo español, que estimó el recurso de la familia Couso contra la decisión de la Audiencia Nacional de archivar la investigación. El fallo publicado ayer, de una sentencia que se conocerá la semana próxima, estima el recurso en virtud de la sentencia del Tribunal Constitucional del 5 de octubre del 2005, que estableció que la Justicia española es competente para juzgar delitos de genocidio y crímenes contra la humanidad fuera de España. ?vitar el archivo El Supremo anula de esta forma el auto judicial de la sección segunda de la sala de lo penal de la Audiencia Nacional que disponía el archivo de la causa, al entender que no había «un acto intencional doloso de causar la muerte a dos perso-nas civiles protegidas, sino un acto de guerra contra un enemigo aparente, erróneamente identificado». Esta decisión fue compartida por la Fiscalía, que también apreciaba falta de jurisdicción para juzgar los delitos imputados a tres militares de Estados Unidos. Este tribunal dejaba sin efecto el auto del juez Central de Instrucción número 1, Santiago Pedraz, que ordenaba la busca, captura y detención a los efectos de extradición de los militares norteamericanos que estaban en el tanque que disparó contra el hotel Palestina. Pero Pedraz ejecutó el archivo al asumir el criterio de sus superiores jerárquicos. Javier Couso, hermano del cámara de Telecinco, expresó ayer su satisfacción y de todos sus familiares por la decisión del Tribunal Supremo de estimar el recurso interpuesto por su familia, y dijo: «Siempre confiamos en la justicia española, porque está a la vanguardia de la defensa de los derechos humanos y contra la crímenes de lesa humanidad, como fue el caso de Pinochet y otros». Con esta decisión el caso cobra una trascendencia inusitada y más ante el cúmulo de hechos.