«Adiós mi general», lloran miles de seguidores

Augusto Pinochet seguirá amando a Chile «desde la eternidad», aseguró el lunes el capellán del Ejército al millar de personas que llenaban el vestíbulo de la Escuela Militar en Santiago, donde un sombrío ataúd con los restos del ex dictador dominaba la escena. Continuará amando a Chile «desde la eternidad, para protegerla contra la cultura de la muerte que combatió durante su gobierno», exclamó el capellán Iván Wells. Ubicado justo al medio del salón, el sobrio ataúd lucía cubierto con una bandera chilena, sobre la que reposaban la guerrera, la gorra y la espada que constituyen su uniforme de gala.