Los quince miembros del Consejo de Seguridad adoptan por unanimidad la resolución
La ONU sancionará a Irán si no suspende sus programas nucleares
En 60 días el director del OIEA deberá presentar un informe sobre el cumplimiento del mandato
El Consejo de Seguridad de la ONU aprobó ayer una resolución que impone sanciones a Irán por su negativa a suspender sus actividades de enriquecimiento de uranio y para presionar a Teherán para que vuelva a la mesa de negociaciones. La resolución, presentada por Reino Unido, Francia y Alemania, fue adoptada por unanimidad por los quince miembros del Consejo de Seguridad. El embajador británico, Emyr Jones Perry, destacó la importancia de que el documento se haya adoptado por unanimidad, y resaltó que con su aprobación todavía se «deja las puertas abiertas a Irán» para negociar. En el texto se insta a Irán a suspender sus actividades de enriquecimiento de uranio y el desarrollo de un reactor de agua pesada, como exige el Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA). Si no cumple, Irán deberá afrontar sanciones como la prohibición de realizar importaciones y exportaciones de materiales peligrosos y tecnología relacionada con el enriquecimiento de uranio y de reprocesamiento y con sus programas de misiles balísticos. Concretamente, prohíbe a los estados miembros de la ONU suministrar material y tecnología que Teherán pueda utilizar para sus programas nucleares y de misiles. Además, se establece la congelación de los activos financieros a compañías e individuos claves involucrados en estos programas, que forman parte de una lista adjunta al texto de la resolución. Asimismo, se pide que los países miembros que ejerzan vigilancia y eviten formar y capacitar a nacionales iraníes en sus territorios en disciplinas que podrían contribuir al desarrollo de armamento nuclear. El documento pide al director del OIEA, Mohamed El Baradei, que presente un informe al cabo de 60 días sobre el cumplimiento por parte de Irán de la resolución. El embajador adjunto de EE.UU., Alejandro Wolff, indicó que la resolución envía un mensaje a Irán de las «graves repercusiones si no cumple con la suspensión de sus actividades nucleares». Resaltó que la resolución proporciona una base importante para la acción por parte del Consejo de Seguridad, y que las sanciones son tan sólo el «primer paso». Recordó que es la segunda resolución sobre este tema.