| Análisis | La resaca electoral |
Irán: ganó el gris claro
El presidente iraní Ahmadineyad acaba de sufrir un varapalo electoral por parte de los conservadores moderados, que se han hecho con la mayoría de los cargos locales y los de la Asamblea de Expertos
El presidente iraní, Mahmoud Ahmadineyad, se dirigió el jueves a su audiencia en una gira por varias ciudades de Irán, con imprecaciones a George W. Bush: «Oh, respetado caballero, sal de tu palacio de cristal y admite que eres el hombre más odiado del mundo y que no puedes hacer daño a esta nación». Ahmadineyad no parece querer darse cuenta del varapalo electoral del viernes día 15, cuando los iraníes, en masa, obligaron a los colegios a retrasar tres horas el tiempo de ejercer su derecho a un voto sancionador. Y hasta seis días se tardó en hacer públicos los resultados, todavía parciales, de la voluntad popular. Los conservadores moderados, opuestos a Ahmadineyad, han ganado la mayoría de los cargos locales y los de la Asamblea de Expertos que controla el régimen islámico. Seguidos por los reformistas, que parecen haber regresado a la escena política tras un periodo de cinco años de derrotas en los ayuntamientos, en el parlamento y en la presidencia. En el ayuntamiento de la capital, al mando del cual Ahmadineyad saltó a la fama, sus aliados sólo han conseguido tres de los 15 concejales. Su rival, el actual alcalde, Muhamed Bagher Qalibaf, un conservador moderado, se ha hecho con siete. Los reformistas, cuatro, y un independiente, el restante. Protesta universitaria «Olvídate del Holocausto, y haz algo por nosotros», le gritaron los estudiantes de la prestigiosa universidad politécnica Amir Kabir, de Teherán, a Ahmadineyad, la semana pasada. También «Muerte al dictador», o «Abajo el fascismo». Los líderes de la protesta han pasado a la clandestinidad. Una decisión tomada poco después de ver la cara del presidente, rojo de ira, y sudando con profusión. Babak Zamanian, uno de los estudiantes, anda con muletas, tras ser operado de un pie, después de que una motocicleta de los guardaespaldas le pasara encima. La Amir Kabir, era conocida, antes de la revolución islámica de 1979, simplemente como Universidad Politécnica. De ella salieron los planes para ocupar la embajada norteamericana, y tomar rehenes a los diplomáticos, en una operación de 444 días, que costó la presidencia a Jimmy Carter.