En territorios palestinos también expresan su protestas a través de distintas formas musicales

Un arma secreta llamada hip hop

El grupo Dam se ha convertido en el germen de todo un movimiento que ha transformado el rap en una nueva fórmula de Intifada para arengar a la poblaci

Publicado por
María Cedrón - enviada especial | lod
León

Creado:

Actualizado:

Muy pocos son los que cono-cen a Dam en Palestina. Es difícil encontrar el rastro de esa banda de rap. La cosa cambia si se da un nombre, el de Tamer Nafar. Él, de 27 años, es el líder de ese grupo compuesto junto a su hermano Seúl Nafar, de 23, y Mahmoud Jreri, de 24. La formación comienza ya a ser muy popular en París y Londres, ha participado en la banda sonora de películas como Ford Transit, del director palestino Hany Abu Assad, ganador del globo de oro por Paradise Now, y es una de las protagonistas de la muestra del fotógrafo de Magnum, David Alan Harvey, sobre los reyes del rap en el mundo. Convertido en todo un héroe local, Tamer usa Dam y el hip hop como arma de protesta, poniéndose a la cabeza de un movimiento musical al que poco a poco se van sumando otros grupos y que tiene por objetivo derribar con la pala-bra el muro de la vergüenza. Barrio árabe Las letras de la banda nacen en un pequeño güeto árabe en la ciudad de Lod (con un 70% de población judía y un 30% árabe), ubicada a pocos kilómetros de Tel Aviv, en Israel. Ahí vive Tamer Nafar, junto a sus padres, «sus tres hermanos y una princesa (su hermana)», como describe él mismo. En una pequeña habitación decorada con pósters del Che Guevara y de raperos norteamericanos, es donde nacen los temas de Dam. «Mi mayor inspiración es mirar por la ventana. Esa es mi inspiración, ver lo que ocurre ahí fuera», explica Tamer, quien es, además de cantante, productor de su último trabajo IHDA, un disco que lleva poco más de un mes en el mercado y en el que se recopilan temas de varios años. Aunque en sus trabajos anteriores, «discos underground», según los describe Tamer, las letras combinaban el hebreo con el árabe, ahora es esta última lengua la única por la que apuesta la banda. Detrás de todo eso hay un profundo esfuerzo. «Limpio coches y trabajo en otras cosas para poder producir el disco. De momento no podemos vivir de la música. También me encargo de mandar correos electrónicos porque no tenemos manager», comenta Tamer desde su habitación llena de cedés y deuvedés. El grupo ha realizado giras en el extranjero, pero también atraviesa de vez en cuando los controles que separan Israel de los territorios ocupados para dar conciertos en ciudades como Ramala.Y no son los únicos que utilizan el rap como arma para derribar el muro construído por orden de Israel y con una buena parte de mano de obra palestina. Formaciones como Palestinian Rappers o RFM, en la conflictiva Gaza; las chicas de Arapeyat o los jóvenes de Zilzal, en Akka; Wez, en Na-zareth; Abir, en Lod, Rami, en Jenin, o Boikutt&Stormatrap, en Ramala, son otros de los grupos que forman ese movimiento que pretende ser el altavoz para todo el mundo de la lucha palestina.

Cargando contenidos...