Mientras sigue la polémica ante la intención de minar toda la zona
Mueren 80 talibanes en el primer combate en la frontera pakistaní
El Ejército afgano y las fuerzas de la ISAF con ayuda de aviones se enfrentaron a dos grupos de rebeldes
Guardias fronterizos pakistanís controlan los lindes del desierto afgano con su territorio
Fuerzas internacionales y afganas libraron ayer el primer gran combate del año con talibanes en la frontera con Pakistán, mientras sigue viva la polémica por la intención paquistaní de minar la zona. Al menos 80 talibanes murieron en los combates, según el Ejército afgano, mientras que la OTAN elevó la cifra a 150, sin que ninguna de las dos fuentes informara de bajas entre sus filas. En un comunicado, la Fuerza para la Asistencia a la Seguridad (ISAF, bajo mando de la OTAN) aseguró haber matado a 150 insurgentes en una operación combinada con el Ejército Nacional Afgano en el distrito de Bermel, de la provincia oriental de Paktika.No obstante, el portavoz del Ministerio de Defensa afgano, Zahir Azimi, quien explicó que las fuerzas afganas atacaron a los rebeldes por tierra mientras aviones de la OTAN los bombardeaban, rebajó el número de muertos hasta 80. Según el comunicado emitido por la ISAF, las fuerzas conjuntas vieron cómo dos grandes grupos de supuestos talibanes entraban en la provincia de Paktika procedentes de Pakistán. Los rebeldes fueron observados mientras se reunían en Pakistán y cruzaban la frontera con el probable objetivo de lanzar un ataque contra las fuerzas internacionales desplegadas en territorio afgano. Posteriormente, según la ISAF, los talibanes fueron perseguidos y finalmente abordados en varios puntos en una ofensiva que combinó fuego aéreo y terrestre en una zona escasamente poblada de la frontera afgana con Pakistán. Azimi explicó que los talibanes, que viajaban en dos camiones, fueron avistados dos horas después de la medianoche cuando cruzaban la frontera y añadió que los combates se produjeron a apenas un kilómetro de distancia de un puesto fronterizo paquistaní. Soldados de la ISAF y del ANA rastrearon la zona del combate durante la mañana y encontraron once cadáveres de supuestos talibanes y grandes cantidades de munición, según su versión.