El fiscal acusa al presidente israelí de delitos sexuales, entre otras cuestiones
Por la violación y agresión sexual a quien fuera su secretaria cuando fue ministro de Turismo entre 1998 y 1999. Por el acoso a tres empleadas de las residencia presidencial, en uno de los casos con el concurso de abuso de poder para obtener sexo. Por fraude en la compra de regalos personales con dinero público, incluidas 60 copas de plata para familiares. Por obstrucción a la justicia y hostigamiento a los testigos, que relataron presiones recibidas para que dejaran de hablar. Por estos presuntos delitos, sustanciados tras meses de investigaciones y seis interrogatorios policiales, el fiscal general de Israel, Mijael Mazuz, comunicó ayer al presidente Moshé Katzav, su intención de presentar un acta de acusación contra él, que podría enfrentar al jefe del Estado a penas de entre 3 y 16 años de prisión. El anuncio oficial del Ministerio de Justicia, en el que se señala que Mazuz ha llegado a la conclusión de que hay suficientes pruebas a primera vista para acusar al presidente, ponía sobre la mesa en Israel una imputación sin precedentes contra el jefe del Estado del país.