Publicado por
Óscar Santamaría - corresponsal | nueva york
León

Creado:

Actualizado:

El presidente de Irán, Mahmud Ahmadineyad, negó ayer las acusaciones lanzadas por Washington de que su Gobierno esté suministrando armas a las milicias chiíes en Irak. En una inusual entrevista a la cadena ABC añadió que las posibilidades de un ataque estadounidense en su contra «son muy bajas». Ahmadineyad salió así al paso del informe presentado el domingo en Bagdad por tres altos funcionarios de los servicios de inteligencia americanos, en el que acusan a Teherán de suministrar armas a milicias chiíes, sobre todo artefactos explosivos, que habrían causado la muerte de 170 estadounidenses y heridas a más de 620 personas. «Estas denuncias son una maniobra para desviar la atención del hecho que supone el fraca-so de Washington en Irak», afirmó. En la misma entrevista, y preguntado sobre si no tenía miedo ante un posible ataque estadounidense en su propio territorio, Ahmadineyad respondió: «¿Miedo? ¿Por qué deberíamos tenerlo? Primero, las posibilidades [del ataque] son muy bajas. Y segundo, nuestro país ha dejado claro que cualquiera que quiera atacarnos será duramente castigado». El presidente iraní señaló que la escalada en las acusaciones lanzadas por la Casa Blanca es una estrategia política de cara a la opinión pública de su país. «Están tratando de ocultar sus fracasos y por eso señalan a otros». Ahmadineyad indicó que la espiral de violencia que sacude Irak también pone en peligro a su país. «Nos oponemos a cualquier baño de sangre, creemos que los pro-blemas se resolverían a través de diálogo», señaló tras culpar de la inestabilidad en Irak a la presencia estadounidense.

Cargando contenidos...