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Abu Omar: «Soy un desecho humano»

Abu Omar, el pasado miércoles en su casa en Alejandría

Abu Omar, el pasado miércoles en su casa en Alejandría

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Peer Meinert - roma
León

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Para Hasán Mustafá Osama Naser la pesadilla comenzó en plena calle. Milán, calle Conte Verde: varios hombres vestidos de civil saltan del coche, le echan una manta sobre la cabeza y lo meten en una furgoneta. Allí, el sospechoso con presuntos contactos terroristas es drogado y llevado al aeropuerto de la base norteamericana de Aviano. Dos horas más tarde, un avión de la CIA aterriza en la base alemana de Rammstein, según las investigaciones de la fiscalía italiana. Cuando Abu Omar y sus secuestradores llegan a la cárcel de El Cairo, es casi medianoche. Es el 17 de febrero del 2003. Sólo hace seis días que las autoridades de Egipto le dejaron libre, y parece que ahora se prepara para devolver el golpe. «Quiero volver a Italia», afirmó el imán a su abogado. Y desea declarar ante el tribunal. Incluso quiere demandar al ex primer ministro Silvio Berlusconi, quien cree tuvo que haber conocido la operación. «Pediremos diez millones de euros de indemnización», señala su abogado. Pero la vuelta a Italia tiene riesgos para el egipcio. La fiscalía de Milán lo tenía bajo investigación no por sus plegarias como imán en la mezquita de la ciudad, sino por presuntamente haber reclutado a voluntarios para combatir en Irak. «Soy un desecho humano», se queja. «Tengo que llevar audífono en ambos oídos», explica, consecuencia de una sordera provocada por las torturas que sufrió. La cárcel fue una pesadilla. «Cuando los guardianes entraban en la celda, tenía que ponerme de rodillas. Si no lo hacía me torturaban con descargas eléctricos». La Justicia egipcia no presentó nunca grandes acusaciones contra el pre-sunto terrorista. Al fin y al cabo, fue liberado ya en el 2004, bajo la condición de que no contara a nadie nada sobre su secuestro y tortura. Cuando Abu Omar incumplió esta medida, fue arrestado de inmediato. «Sin las investigaciones de la fiscalía de Milán mi caso se habría olvidado», cree el imán. Pero los expertos dudan de que el juicio vaya realmente a echar luz sobre las maniobras de servicios secretos y gobiernos.

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