Diario de León

El partido de los conservadores apoyará el programa de defensa nuclear denominado Trident

Los «tories» serán quienes salven hoy a Blair ante la mayor rebelión laborista

Las diferencias sobre el proyecto se cobran la segunda dimisión en el entorno cercano al primer ministro

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Imanol Allende - corresponsal | londres
León

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Tony Blair no quiere abandonar su cargo sin un sistema de defensa nuclear renovado para el país. Pero esta tarde cuando se vote en los Comunes su aprobación, el premier hará frente a la mayor revuelta en la filas laboristas desde la invasión de Irak, ya que al menos 60 de sus compañeros parlamentarios votarán en contra rompiendo la disciplina del partido. Aunque el número total de di-putados que votarán en contra es difícil de calcular, se cree que rondará los 105, entre laboristas y liberal demócratas. Esta cifra, sin embargo, no evitará que el plan de renovación del sistema de misiles Trident presentado por Blair se apruebe. Será una humillación Aunque algunos entienden que para el primer ministro será una humillación lograr la aprobación con el apoyo de los tories (conservadores), no será la primera vez y a estas alturas, cuando sólo le quedan cinco meses en el poder, Blair prefiere una victoria a medias que una derrota. Además su aprobación es una de las condiciones de Gordon Brown para heredar su cargo. Los diputados en contra tampoco quieren dejar al país desprotegido de arsenal nuclear, pero piden más tiempo para debatir la propuesta antes de tomar una decisión. Las diferencias sobre el plan se cobraron ayer la segunda dimisión. Si el lunes presentaba su renuncia el número dos en los Comunes, Nigel Griffiths, ayer lo hacía el asesor ministerial, Jim Devine. La revuelta ha sido orquestada por la izquierda del laborismo, en la que figuran el diputado John Trickett, el ex ministro de Sanidad Frank Dobson y el ex líder laborista, Neil Kinnock. A los rebeldes se sumaron famosos como la modista Vivien-ne Westwood, Bianca Jagger y la cantante Annie Lennox,

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